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Honduras: El gobierno nos quitó la tierra, después de cultivar con sus préstamos

El proyecto de palma aceitera con la empresa asociativa “Sol Naciente” impulsado por el gobierno está valorado en 10 millones de lempiras.

Después de 20 años de permanecer en la aldea La Concepción, en Santa Cruz de Yojoa, unas 21 familias campesinas pertenecientes a la empresa asociativa de producción “Sol Naciente” deberán abandonar toda una vida de trabajo arduo, y quedar en la completa miseria tras el aviso de un inminente desalojo previsto para este jueves 5 de mayo.
Las instancias legales para exigir el derecho a la tierra parecen estar agotadas,  por lo que las familias deberán enfrentar una dura cuota de préstamos otorgados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
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Atroz crimen contra Parque Nacional Blanca Jeanette Kawas

La mano criminal dio un duro golpe a una de las reservas naturales más importantes del país, “el Parque Blanca Jeanette Kawas”, situado en el municipio de Tela, departamento de Atlántida.

Desde las seis de la mañana del martes 29 de marzo, el Cuerpo de Bomberos de Tela, se trasladó hasta el sector de Punta Sal para tratar de apagar las llamas, sin embargo debido a lo pantanoso del terreno, fue imposible entrar vía terrestre.

Por la inaccesibilidad de la zona, la municipalidad de Tela, y la Fundación ambientalista para la Protección de Punta Sal, Lancetilla y Texiguat (PROLANSATE) solicitaron apoyo a la fuerza área hondureña y estadounidense  para sofocar el incendio vía aérea.

Tres días han trabajado cuatro helicópteros utilizados para el riego de agua en las zonas afectadas, pero los esfuerzos han sido en vano, el fuego sigue arrasando con el bosque de la zona núcleo.

Gerson Guzmán, representante del Cuerpo de Bomberos de Tela manifiesta que el fuego ha reducido a cenizas más de cien hectáreas  del Parque Nacional, es decir el 10 % de la extensión del parque.

Mano criminal inició el incendio 

Las primeras pesquisas realizadas por las autoridades indican que el incendio fue provocado.

El regidor de la municipalidad de Tela, Francois Ligear, asegura que el incendio fue provocado por mano criminal.

“Realizamos una inspección en el lugar donde inició el incendio y encontramos una fogata, botes de agua, incluso encontramos una parte donde descombraron” dijo el funcionario.

Francois Ligear dice que intereses mezquinos de algunas personas están detrás del incendio, pues quieren utilizar la zona para sembrar palma africana.

En ese sentido, el regidor aseguró que es urgente que desde la municipalidad y el gobierno se tomen acciones contundentes con la siembra de palma africana en zonas protegidas.

Impacto ecológico

El parque Blanca Jeanette Kawas, es una de las principales reservas naturales de nuestro país, en su zona núcleo y zona de amortiguamiento, los ecosistemas predominantes son los humedales, sirve de hogar a cientos de especies animales y vegetales, por lo que el siniestro ha sido calificado por los expertos como una catástrofe para el ecosistema.

El lugar es una zona de mucho valor ecológico porque en ese tipo de ecosistemas, en los humedales  y raíces del mangle se desarrollan gran cantidad de especies que son importantes para la vida de las comunidades de pescadores y para la vida marina.

Con el incendio se pone en peligro la vida de 653 especies de flora, 300 especies de fauna, 349 especies de aves, también se pone en peligro la salud de uno de los arrecifes más importantes del mundo, el arrecife Capiro, que cruza la bahía de Tela, y sirve de hogar a cientos de especies marinas.

El director ejecutivo de Prolansate Emilio D’Cuire, urgió a las autoridades locales y del gobierno central para que tomen acciones contundentes  a fin de evitar  que sigan destruyendo el parque nacional Blanca Jeannette Kawas.

Origen: Atroz crimen contra Parque Nacional Blanca Jeanette Kawas

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Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles

Entre las plantaciones de monocultivos de árboles para uso industrial – principalmente eucalipto, pino, caucho, acacia y palma aceitera – promovidas en varios países y continentes, las de palma aceitera son las que se han expandido más rápidamente en las últimas décadas. En el período 1990-2010 se triplicaron a escala mundial, especialmente en Indonesia y Malasia.

Hasta no hace mucho, los proveedores locales de aceites y grasas – incluido el aceite de palma en muchos países africanos – eran quienes dominaban los mercados nacionales de aceites vegetales, y las políticas y reglamentaciones nacionales protegían a los productores locales de aceite vegetal de las importaciones baratas. Pero en los últimos 15 años, una serie de tratados de libre comercio eliminó la mayoría de esas protecciones en varios países, abriendo las puertas a productos más baratos. Y en este momento, es el caso de la palma aceitera. Esta situación está provocando la última tendencia expansiva de las plantaciones industriales de palma aceitera, no sólo en Indonesia y Malasia sino también en países de África y América Latina cercanos al Ecuador, donde las condiciones climáticas son propicias para el crecimiento de la palma aceitera. Otra tendencia que promueve la expansión proviene sobre todo de Europa, y tiene que ver con la creciente demanda europea de agrocombustibles. La expansión exponencial de las plantaciones industriales de palma aceitera tiene un precio muy alto: un creciente número de impactos económicos, sociales, culturales y ambientales que causan importantes pérdidas de biodiversidad y afectan a las comunidades de los países y regiones donde se expanden.

A partir del sistema de certificación de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por su sigla en inglés) – con su falsa promesa de “sostenibilidad” de productos de las plantaciones industriales de palma aceitera – y de nuevos sistemas de certificación similares, promovidos especialmente en Indonesia, la tendencia más reciente de la política de “responsabilidad empresarial” en el sector de la palma aceitera es el compromiso para con una política llamada “deforestación cero”. Los principales actores de un sector dominado por empresas transnacionales y grandes instituciones financieras ya han hecho esas promesas de “deforestación cero”, promovidas también por las grandes ONG conservacionistas que colaboran estrechamente con las transnacionales del sector. Sin embargo, se trata de compromisos voluntarios y no de normas vinculantes. En segundo lugar – y quizás lo más importante -, los informes desde el terreno ya revelan que, a posteriori de haber formulado esos compromisos, existen numerosas denuncias de violaciones ambientales y sociales de las empresas. Un ejemplo son las denuncias sobre Wilmar y sus actividades en Uganda, donde la expansión de sus plantaciones de palma aceitera ha provocado el desplazamiento de campesinos. Lo más inquietante, tal vez, de estos “compromisos” publicados por las empresas de aceite de palma, es que no tienen como objetivo poner fin a la expansión industrial de la palma aceitera. Peor aún, esas promesas sugieren que la deforestación es el único y principal problema de las plantaciones industriales de palma aceitera.

Por supuesto que la expansión de las plantaciones industriales de palma aceitera y de árboles en general es responsable de millones de hectáreas de deforestación. Los bosques son cruciales y es imperioso detener la deforestación, entre otros motivos también porque los bosques proporcionan los medios de vida y sustento, y constituyen el hogar de las comunidades que de ellos dependen. Pero el interés de las empresas en proteger a los bosques no es por el bienestar de las poblaciones locales o la genuina conservación de los hábitats y especies; con una lógica orientada al lucro, lo crucial para ellas es que los bosques – y especialmente los árboles – han cobrado importancia para el “capitalismo verde” por su condición de almacenar carbono y biodiversidad, una fuente potencial de créditos de carbono y biodiversidad que pueden venderse a países y empresas contaminantes.

Las políticas REDD+ y similares a REDD+, que promueven el financiamiento de la conservación de los bosques a través de la venta de créditos de carbono y biodiversidad de zonas de bosque, pueden beneficiar a las empresas brindándoles acceso a dichas zonas a través de concesiones o títulos de tierras para el establecimiento de plantaciones. Los mercados de carbono y biodiversidad pueden, así, canalizar dinero a las empresas de palma aceitera para la conservación de esas zonas de bosque que tienen un llamado “alto valor de carbono”, y que las grandes compañías palmícolas han estado identificando en sus concesiones de tierras a través de consultores contratados en todo el mundo. Pero conservar áreas con “alto valor de carbono” no resuelve los problemas fundamentales de un sector basado en las plantaciones industriales a gran escala, que requieren un uso importante de agua, agrotóxicos, fertilizantes químicos y energía fósil, y ocupan enormes territorios en los que vivían o de los que dependían numerosas personas. Y con proyectos de expandirse cada vez más, lejos de ofrecer una solución real al cambio climático, el sector palmícola continuará contribuyendo a la alteración del clima. Los más afectados por este tipo de políticas serán los pueblos de los bosques y las comunidades campesinas, que verán cómo las plantaciones de palma aceitera se incrementarán, restringiéndoles cada vez más el acceso a sus tierras y bosques. Para ellos, que no son responsables en absoluto del actual problema del cambio climático, no sólo es importante el bosque con “alto valor de carbono” sino que todas las áreas que ocupan y controlan son de vital importancia para sus medios de vida y su futuro.

Los gobiernos de los países productores de aceite de palma, junto con las empresas transnacionales del sector, han reclamado activamente, además, que las plantaciones de palma aceitera sean recategorizadas, de forma que de cultivo agrícola pasen a ser “bosques”, no solamente en sus propios países sino también a escala internacional. De acuerdo con la actual definición de la FAO, un bosque es básicamente un área con una cobertura arbórea. El objetivo es garantizar el acceso a la “oportunidad” que representa un potencial acuerdo REDD+ en el marco de las negociaciones de la ONU sobre el clima a celebrarse en París a finales de este año, para poder vender créditos de carbono en el futuro, utilizando los absurdos argumentos de promover la “deforestación neta cero” o “reforestación”.

Además, el énfasis en la deforestación tiende a prestar menos atención a toda la gama de impactos que causan las plantaciones industriales de palma aceitera en numerosos países, como por ejemplo:

– Destrucción de medios de vida locales y desplazamientos. Las regiones en las que se están promoviendo las plantaciones de palma aceitera constituyen el hogar de campesinos y pueblos indígenas, y son zonas de bosques tropicales de los que estas comunidades dependen económica, social, espiritual y culturalmente. Es por eso que las plantaciones industriales de palma aceitera provocan la pérdida de tierras y por lo tanto de los medios de vida de las comunidades, y dentro de ellas especialmente de las mujeres debido a su relación específica con el bosque, dando como resultado el desplazamiento de estas comunidades. Los casi 20 millones de hectáreas ocupados actualmente por plantaciones industriales de palma aceitera en América Latina, África y Asia, han quitado perspectivas de futuro a numerosas personas cuyos territorios han sido invadidos y sus bosques destruidos. Esta destrucción ha afectado gravemente la soberanía alimentaria no sólo de las comunidades sino de regiones enteras.

– Madereo destructivo y violaciones de los derechos humanos. En numerosos casos, estas plantaciones son también un resultado del madereo devastador que en el pasado allanó el camino para la entrada de las plantaciones de palma aceitera. Se estima que sólo en Sabah y Sarawak (los dos estados de Malasia en Borneo), el tamaño de las plantaciones de palma aceitera – que seguramente implicaron conversiones de bosques y/o violaciones de derechos indígenas consuetudinarios sobre la tierra – alcanzó en 2014 un total de 1,5 millones de hectáreas: 1,1 millones de hectáreas en Sarawak y 0,4 millones de hectáreas en Sabah. Por otra parte, hace más de una década que se continúa con el procedimiento de desmonte mediante la quema para el establecimiento de plantaciones de palma aceitera en, lo que ha provocado una bruma que se mantiene casi todo el año en el sudeste de Asia. Esta práctica no sólo daña el ambiente sino también la salud de millones de ciudadanos.

– Acceso privilegiado a la tierra para las empresas, no para las comunidades. La introducción del modelo de cultivo industrial de la palma aceitera en un determinado país o zona a través de concesiones de tierras, garantiza a las empresas un acceso privilegiado a tierras agrícolas durante largos períodos, aumentando su poder e influencia. En el caso de América Latina, en que el Estado brinda incentivos para la adquisición titulada de la tierra y la propiedad individual de tierras estatales – dando pie a la especulación financiera -, el proceso promueve una mayor privatización y concentración de la tierra. En todos los casos, las luchas para garantizar los derechos colectivos de las comunidades sobre sus territorios y una agricultura diversificada y agroecológica controlada por estas comunidades, tienden a ser cada vez más difíciles. Los gobiernos y las organizaciones internacionales que apoyan el desarrollo de la agricultura industrial no suelen escuchar las demandas de las comunidades, y en general argumentan que las plantaciones de palma aceitera las beneficiarán porque generarán empleo.

– Condiciones de trabajo miserables. Los puestos de trabajo terminan resultando ser pocos, y las condiciones de trabajo en las plantaciones de palma de aceite son a menudo similares a la esclavitud. Por otra parte, en numerosos casos se ha documento la existencia de trabajo infantil, así como abuso de drogas entre los trabajadores, y prostitución. Los trabajadores también se ven especialmente afectados por la obligación de aplicar agrotóxicos en las plantaciones de monocultivos, incluso productos prohibidos en varios países. Dadas las pesadas condiciones climáticas de altas temperaturas en las que puede crecer la palma aceitera, el uso de equipo de protección resulta muy incómodo. Pero aun utilizando adecuadamente el equipo, hay testimonios que revelan que los trabajadores no tienen seguridad de que no quedarán expuestos a dosis que son una amenaza para su salud. Muchos se enferman por el resto de sus vidas, sin poder contar con ningún tipo de compensación. La situación de los trabajadores se vuelve aún peor en la actual crisis económica mundial, en la que las empresas procuran mantener sus ganancias gastando mucho menos en lo que llaman “costos laborales”.

-Aumento de la criminalización de los movimientos sociales y la oposición local. Un aspecto muy preocupante también es que las comunidades y las organizaciones que las apoyan, así como los trabajadores de las plantaciones de palma aceitera, deben enfrentar una creciente tendencia mundial a la violación de los derechos humanos, entre ellos la criminalización. En Honduras solamente, en los últimos 10 años cerca de 140 personas – principalmente integrantes de comunidades – resultaron muertas como consecuencia de los conflictos entre las comunidades y las empresas de palma aceitera. También en otros países hubo asesinatos, detenciones y persecuciones de quienes tan solo luchaban en defensa de los derechos colectivos de las comunidades sobre sus territorios y se oponían a la invasión de sus territorios por las empresas palmícolas. Por otro lado, las empresas pueden contar con todo tipo de protección brindada por las fuerzas de seguridad del Estado, como la policía y hasta el ejército.

Desde 2006, se ha establecido el 21 de setiembre como el Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles, con el objetivo de aumentar la visibilidad del creciente número de pueblos y comunidades, a menudo los más marginados, y entre ellos en especial las mujeres y los jóvenes, que están luchando en diferentes lugares y países en contra de los monocultivos industriales de palma aceitera y otras plantaciones de monocultivos de eucaliptos, pinos, acacias y caucho. Este Día es una manera de romper el círculo de silencio en torno a las violaciones enfrentadas por las comunidades cuyos territorios son invadidos y rodeados por estos monocultivos.

Los actuales intentos de “maquillar de verde” al sector industrial de la palma aceitera y también a otras plantaciones a gran escala con los compromisos de “deforestación cero” o de “mejorar” las plantaciones a través de sistemas de certificación como la RSPO y nuevos sistemas relacionados, manteniendo al mismo tiempo la lógica de la expansión ilimitada, son otra amenaza de que más comunidades pierdan sus tierras y medios de vida. Es por eso que condenamos el modelo de crecimiento a gran escala orientado a la exportación, que actualmente impulsa la expansión de la palma aceitera en todo el mundo. No hay manera de que los monocultivos de árboles a gran escala sean aceptables, ni para las comunidades locales ni para un mundo que enfrenta una severa crisis con síntomas múltiples, entre ellos el cambio climático, el deterioro económico y ambiental, y el aumento de la militarización y las violaciones de los derechos humanos.

En los países donde las plantaciones industriales de palma aceitera ocupan grandes extensiones de tierra, los gobiernos deberían dar prioridad absoluta a las demandas de las comunidades, apoyar su control sobre las tierras y los bosques de los que dependen, en lugar de adoptar políticas que faciliten la entrega de esos territorios a empresas transnacionales. Exhortamos, además, a los gobiernos a invertir en la producción local diversificada de alimentos y en la soberanía alimentaria, como la mejor forma de apoyar a las comunidades y también a las economías locales y nacionales, a la vez de promover una mayor justicia social y ambiental.

“¡Las plantaciones no son bosques!”

 

– Acción Ecológica, Ecuador
– Brainforest, Gabon
– CALG – Coalition against Land Grabbing, Philippines
– Censat Agua Viva, Colombia
– Centre pour l’Environnement et le Développement – CED, Cameroon
– COECOCEIBA – Amigos de la Tierra Costa Rica
– Colectivo de Reservas Campesinas y Comunitarias de Santander, Colombia
– Consumers’ Association of Penang, Malaysia
– ERA/FoE Nigeria
– FASE/ES, Brasil
– Friends of the Earth International
– Fundaexpresión, Colombia
– GRAIN
– JA! / FOE Moçambique
– Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales – OLCA
– Organización Ambiental Chinampa, Colombia
– Organización Fraternal Negra Hondureña – OFRANEH, Honduras
– Otros Mundos, México
– People Common Struggle Centre – PCSC, Pakistan
– Red latinoamericana contra los monocultivos de árboles – RECOMA
– Sahabat Alam Malaysia / FOE Malaysia
– SAVIA, Guatemala
– Sawit Watch, Indonesia
– School of Democratic Economics – SDE, Indonesia
– Third World Network, Malaysia
– World Rainforest Movement – WRM

Fuente: https://ofraneh.wordpress.com/2015/09/20/dia-internacional-de-lucha-contra-los-monocultivos-de-arboles/

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Gobierno se reúne con productores de Aceite de Palma de Honduras

Durante el conversatorio, los productores de aceite de palma abordaron el tema de la crisis del rubro, a la vez que identificaron medidas de apoyo a corto y mediano plazo para dicho sector.

Con el objetivo de conocer las necesidades del rubro y concertar medidas de apoyo a corto y mediano plazo, el titular de la secretaría de Desarrollo Económico Alden Rivera, se reunió este día con representantes de la Asociación Industrial de Productores de Aceite de Palma de Honduras (AIPAH).

Durante el conversatorio, los productores de aceite de palma abordaron el tema de la crisis del rubro, a la vez que identificaron medidas de apoyo a corto y mediano plazo para dicho sector.

Durante el encuentro se discutió la propuesta de Acuerdo Ejecutivo para la creación del Consejo Nacional de la Palma (CONAPALMA), se presentó a la Unidad Técnica de Biocombustibles como ente regulador, adscrito a esta Secretaría para temas relacionados con el rubro aceitero y se establecieron medidas como la realización de una Declaratoria de Emergencia para el sector.

Dicha Declaratoria de Emergencia para la palma aceitera, propone dos medidas de carácter financiero y dos medidas de carácter productivo, entre las que cuenta la propuesta de Reconversión Productiva para los productores de cutera, semilla de mala calidad así como la integración de un equipo de trabajo bajo la figura de CONAPALMA para la mejora de la productividad; y una medida de carácter comercial vinculada con la comercialización por la vía de BANASUPRO.

El encuentro sirvió, además para definir medidas de carácter comercial en beneficio de los productores de aceite de palma. En ese sentido, se acordó que BANASUPRO comprará aceite y manteca a PALCASA y HONDUPALMA, bajo el marco de sus estructuras de diversificación.

Entre otras medidas, en beneficio del sector, se prevé la creación de la Ley de Incentivos para el Valor Agregado a la Palma Aceitera Hondureña, misma que incluye la producción de Biocombustible, Generación eléctrica -Biogás, Pasta de chocolate, Vitaminas y grasas trans (grasas sin hidrogenación), este último como una de las estrategia para apuntalar el establecimiento de una Marca de país para la palma.

Fuente: http://www.radiohrn.hn/l/noticias/gobierno-se-re%C3%BAne-con-productores-de-aceite-de-palma-de-honduras

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Producción de azúcar y palma incrementara economía hondureña.

García dijo “que según las proyecciones el crecimiento económico anual en Honduras será de un tres por ciento esto indica un rango bastante amplio”.

De acuerdo a declaraciones del economista, Fernando García, la exportación de azúcar y palma de aceite, pueden aumentar la economía del país.

“Posiblemente el segundo semestre pueda llegar a una diferencia, no por la evaluación, sino por los esfuerzos de la exportación de azúcar y de palmas de aceite” señaló García.

Asimismo dijo que actividades como la generación de divisas, remesas, y también algunos desembolsos de préstamos y donaciones pueden influir en el crecimiento económico.

García dijo “que según las proyecciones el crecimiento económico anual en Honduras será de un tres por ciento esto indica un rango bastante amplio”.

Sin embargo, aseveró que el factor económico del país depende exclusivamente de exportaciones al mercado externo principalmente de Estados Unidos, pero que en los últimos diez años las cifras de crecimiento económico han variado en países de América Latina y Norte América.

Fuente: http://www.radiohrn.hn/l/noticias/producci%C3%B3n-de-az%C3%BAcar-y-palma-incrementara-econom%C3%ADa-hondure%C3%B1a

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Conferencia Mundial de Palma Africana expresa su “más amplio respaldo solidario” a Ofraneh

miércoles, 13 de mayo de 2015

Foto G. Trucchi | Rel-UITA
Por LINyM
El pasado 12 y 13 de marzo, la UITA llevó a cabo en Bogotá, Colombia, la Conferencia Mundial del Sector de la Palma Africana que contó con la presencia de decenas de delegados de organizaciones afiliadas e invitadas provenientes de casi todos los continentes.
Finalizando la actividad, durante la cual se sentaron las bases para la elaboración de una estrategia mucho más profunda sobre el sector de la palma africana, la Conferencia Mundial aprobó una resolución de solidaridad con la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh), las comunidades y al pueblo Garífuna, “por su valiente lucha y sus justas demandas”.
A continuación el texto completo de la resolución (VER texto original ).

Resolución – Solidaridad con Ofraneh y comunidades garífunas hondureñas
Conferencia Global de aceite de palma
Bogotá, 12 y 13 de marzo de 2015

 
Ante la inclaudicable lucha del pueblo garífuna de Honduras contra el despojo sistemático de su territorio

Considerando que:

El pueblo garífuna de Honduras viene sufriendo el desconocimiento constante y reiterado de sus derechos territoriales y de la delimitación de su territorio ancestral, así como una creciente invasión de sus tierras y la venta de tierras comunitarias a transnacionales y empresarios nacionales. Los proyectos y megaproyectos hidroeléctricos, mineros y turísticos, la expansión acelerada de monocultivos a gran escala, de manera particular de la palma africana y la caña de azúcar, así como la presencia del narcotráfico y el crimen organizado, son los principales responsables de esta trágica situación.

La creciente militarización del territorio ha contribuido en gran medida a la profundización de la violencia en el país, sobre todo la zona norte.

La criminalización, persecución y judicialización del movimiento social y popular hondureño, del cual Ofraneh es parte viva, siguen generando una incontrolable ola de violación de los derechos humanos, que ha venido agudizándose después del golpe de Estado de 2009.

En repetidas ocasiones, las comunidades garífunas han sido asediadas, amenazadas, acosadas y atacadas por elementos afines al crimen organizado y a terratenientes sin escrúpulos.

La Conferencia Mundial del Sector de la Palma Africana, organizada por la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA) en Bogotá, Colombia, los días 12 y 13 de marzo de 2015.

Resuelve:

Brindar el más amplio respaldo solidario a la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh), a las comunidades y al pueblo Garífuna, a su valiente lucha y justificadas demandas.

Informar, denunciar y sensibilizar a la opinión pública internacional sobre lo que sigue ocurriendo en las tierras y los territorios ancestrales del pueblo garífuna.


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“Tenemos que incidir en toda la cadena de palma africana”

lunes, 20 de abril de 2015

Foto G. Trucchi
Crear conciencia sobre una verdad incómoda y semioculta

Por Giorgio Trucchi | Rel-UITA

La Conferencia Mundial del Sector de Palma Africana, organizada por la UITA el pasado 12 y 13 de marzo en Bogotá, Colombia, reunió a delegados de organizaciones afiliadas y fraternales provenientes de casi todos los continentes, facilitando un debate enriquecedor acerca de una agenda y una estrategia común, ante la expansión acelerada del monocultivo de palma africana y sus efectos perversos sobre poblaciones y territorios.
“Han sido dos jornadas muy ricas de informaciones, análisis y debates, durante las cuales hemos podido conocer más sobre lo que está ocurriendo en el mundo en relación con la expansión de la palma africana.

Las deplorables condiciones de trabajo y salud de quienes trabajan en las plantaciones, así como el alto grado de inseguridad y violencia que sufren las comunidades y las poblaciones, son los elementos que más nos han generado preocupación y rechazo”, dijo a La Rel, Anjia Westberg, de Kommunal, la organización sindical que representa a los trabajadores agrícolas en Suecia.

Westberg explicó que, tanto en Suecia como en el resto de Europa, hay muy poca conciencia de lo que ocurre en los territorios afectados por la expansión de la palma africana.

“Los consumidores finales no conocen lo que se oculta detrás de aquellos productos que se obtienen del aceite de palma. Tampoco tienen la percepción de que estos productos alimenticios o de cuidado personal son el resultado de la sobreexplotación laboral, la destrucción medioambiental, la violación de derechos humanos.

En este sentido, es importante informar sobre cómo estos productos llegan hasta los estantes de los supermercados, y en qué condiciones sobreviven las personas que los producen”, expresó la dirigente de Kommunal.

Incidir en toda la cadena de palma
Difundir la verdad, disipar las tinieblas de la mentira

Para René Kouwenhoven, coordinador de FNV Bondgenoten, es importante ir construyendo una agenda común en la UITA, para poder incidir en todos los eslabones de la cadena de la palma africana.

“El sector de la palma africana amerita de toda nuestra atención. Necesitamos estar presentes en toda la cadena, desde las plantaciones donde se siembra y se cosecha la fruta, pasando por la producción, comercialización y procesamiento del aceite, hasta la venta al consumidor final de los productos terminados.

Debemos dar a conocer las condiciones bajo las cuales se produce, interactuando con todos los actores de los eslabones de la cadena de palma. Solamente de esta manera podemos pensar de ir cambiando las cosas. Esta Conferencia Mundial es un primer e importante paso que está dando la UITA”, dijo Kouwenhoven.

Tanto para la representante de Kommunal como para el coordinador de FNV, las diferentes presentaciones y exposiciones que se realizaron durante la Conferencia Mundial y el debate que se originó, permitieron socializar y profundizar conocimientos, al tiempo que estimularon la reflexión alrededor de una estrategia mundial común.

“Es muy doloroso ver como nuestros hermanos y hermanas alrededor del mundo estén desprotegidos y en peligro, ante las políticas explotadoras del gran capital que controla el negocio del aceite de palma.

Todo esto nos recuerda que debemos seguir luchando y que tenemos que combatir esta situación con fuerza y unidad. Vamos a juntar esfuerzos con la UITA, tal como lo hemos venido haciendo durante mucho años”, concluyó Kouwenhoven.

Fuente: Rel-UITA

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Campaña para preservar ambiente en Honduras, “Honduverde”

La compañía, con sede en El Progreso, norte de Honduras, explica que con las campañas de educación ambiental, van orientadas a “enseñar el manejo de desechos sólidos y líquidos, protección de la vida silvestre, uso adecuado del agua, efectos de contaminación, gases de efecto invernadero, conservación del suelo y reciclaje”, entre otros.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. La empresa productora de aceite de palma africana, Hondupalma, invita a los hondureños a que conozcan las campañas de preservación que lleva a cabo, a fin de contribuir mejorar el medio ambiente.

La compañía, con sede en El Progreso, norte de Honduras, explica que con las campañas de educación ambiental, van orientadas a “enseñar el manejo de desechos sólidos y líquidos, protección de la vida silvestre, uso adecuado del agua, efectos de contaminación, gases de efecto invernadero, conservación del suelo y reciclaje”, entre otros.

La campaña, explica, también irá dirigida a la educación de las comunidades que se dedican al cultivo y producción de palma africana.

Las actividades programadas se llevarán a cabo, en los centros educativos de las comunidades correspondientes, señala.

Hondupalma realizó en años anteriores campañas de educación ambiental, pero de forma aislada, segmentado la información y sin tener el alcance esperado; que finalmente no logró conjuntar a todas las comunidades involucradas en el proceso de enseñanza y aprendizaje ambiental.

A la actividad han sido invitados auditores de bases de las comunidades, representantes de patronatos, directores de las instituciones educativas para que contribuyan a la conservación del medio ambiente en Honduras.

Fuente: http://www.ellibertador.hn/?q=article/campa%C3%B1a-para-preservar-ambiente-en-honduras-honduverde

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HONDUPALMA lanza campaña de buenas pràcticas

Lunes, 30 Marzo 2015 23:00

Técnicos del área ambiental de Hondupalma y su voluntariado en el lanzamiento de la campaña HONDUVERDE. Técnicos del área ambiental de Hondupalma y su voluntariado en el lanzamiento de la campaña HONDUVERDE.

GUAYMAS, EL NEGRITO.- Hondupalma y sus 30 empresas campesinas asociadas lanzaron la semana anterior la campaña ambiental “HONDUVERDE”,  a través de la cual se encargará de impulsar buenas prácticas en las comunidades donde se encuentran sus áreas de cultivo y plantas de producción de aceite.

El ingeniero Mauricio Gómez, gerente ambiental de esta compañía y responsable de la coordinación de la aplicación de la norma RSPO (Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible), explicó que técnicos ambientales de Hondupalma estarán llegando a las diferentes escuelas y colegios de la zona para instruir a los niños y jóvenes sobre las diferentes acciones que pueden emprender para evitar un impacto negativo en su medio ambiente.

Bajo este contexto, indicó que este compromiso de producir aceite de palma de manera responsable es también una exigencia de las normas ambientales con que están certificados y uno de los requisitos establecidos por la RSPO, que está en proceso de implementación.

Gómez apuntó que a través de Honduverde compartirán con las instituciones educativas y los entes gubernamentales toda la experiencia y las buenas prácticas que han venido incorporando desde hace muchos años, y las cuales han tenido un impacto muy positivo en las comunidades donde Hondupalma está presente.

Asimismo, indica que en los centros educativos organizarán concursos con materiales reciclados y celebraciones y caminatas a favor del medio ambiente. “El objetivo de esta campaña es unir todos esos esfuerzos que individualmente se han  venido realizando para lograr un mayor impacto en la población y su entorno”, agregó.

Otro componente importante de la campaña será la reforestación de diferentes áreas de la zona y el desarrollo de acciones para contrarrestar la contaminación de las cuencas de agua con desechos sólidos.

RSPO
La Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO por su sigla en inglés) es una asociación sin ánimo de lucro que reúne a diversos actores en la cadena de valor palmera, con el objetivo de promover la producción y uso de aceite de palma con criterios de sostenibilidad ambiental, social y económica.

La RSPO congrega a los siete grupos relacionados con la producción de aceite de palma: productores, procesadores o comerciantes, fabricantes de bienes de consumo, minoristas, bancos e inversores, y ONG sociales y medioambientales. La certificación RSPO se basa en la conformidad de cada eslabón de su cadena de suministro.

El ingeniero Gómez indica que Hondupalma ha cumplido hasta la fecha con el 72% del plan de trabajo establecido por los entes certificadores internacionales y pretenden que a finales del presente año la empresa ya cuente con la norma RSPO, lo cual les dará la oportunidad de abrir nuevos mercados en el exterior.

En ese sentido, indica que las grandes compañías de los Estados Unidos y Europa han firmado compromisos para comprar a partir del 2016 sólo aceite de palma producido de manera sostenible, por lo que las empresas que no estén certificadas no podrán exportar.

MESA REDONDA
Las empresas como Hondupalma que están en el proceso de obtener esta certificación deben poner en práctica estrategias y procesos operativos para cumplir con los principios y criterios establecidos por la RSPO:

•    Conformidad con regulaciones y leyes locales e internacionales.
•    Compromiso demostrado con variabilidad financiera y económica a largo plazo.
•    Uso de buenas prácticas agrícolas por parte de cultivadores y molineros.
•    Responsabilidad medioambiental incluyendo la conservación de recursos naturales y biodiversidad.
•    Consideración responsable para empleado y la comunidad afectada por el cultivo o la producción.
•    Gestión responsable de nuevas plantaciones.
•    Compromiso por una mejora continua.

 

HONDUVERDE 2
El gerente de Hondupalma, Nelson Araya, realiza la entrega simbólica de uno de los arbolitos que serán utilizados para reforestar varias cuencas y zonas a través de esta campaña.
HONDUVERDE 3
Hondupalma es una de las primeras compañías productoras de aceite de palma que empezó a poner en práctica la responsabilidad ambiental, económica y social.

HONDUVERDE 4
Ingeniero Mauricio Gómez, gerente ambiental de esta compañía y responsable de la coordinación de la aplicación de la norma RSPO.

Fuente: http://www.tiempo.hn/nacion/item/25470-hondupalma-lanza-campana-de-buenas-practicas

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Agroindustria será beneficiada con represa de usos múltiples “El Tablón”

Las plantaciones de palma africana son afectadas por las inundaciones ocasionadas por lluvias y huracanes. Las plantaciones de palma africana son afectadas por las inundaciones ocasionadas por lluvias y huracanes.

SAN PEDRO SULA- La palma aceitera o africana, el segundo rubro agroindustrial más importante para la economía en Honduras, ganará mayor protagonismo en los próximos años una vez que sea construida la represa El Tablón.

El año 2014, después del café, el aceite de palma le aportó a Honduras 309.6 millones de dólares, 23.2 millones más a las reportadas en 2013, de acuerdo con cifras del Banco Central de Honduras (BCH).

Ese incremento sustancial obedeció al alza en el precio en el mercado internacional, el cual tuvo un incremento de 6.2 por ciento, y al aumento de los volúmenes exportados (1.8 por ciento) por la expansión en el litoral Atlántico de este cultivo.

Desde el primer año de gestión, el gobierno de Juan Orlando Hernández promueve la producción de palma, por medio del otorgamiento de préstamos flexibles, con el fin de duplicar el área plantada que actualmente supera las 130 mil hectáreas.

Según funcionarios del gobierno y también el presidente Hernández, la construcción de la represa El Tablón permitirá que productores agrícolas utilicen las áreas, que estarán libres de inundaciones, para cultivar la palma aceitera.

De acuerdo con el presidente, “los estándares internacionales, con los que tenemos que competir, nos obligan a que tenemos que evitar en lo posible que el aceite y los derivados sean producidos en plantaciones ubicadas en terrenos inundables”.

En 2014, Holanda, México y Venezuela se convirtieron en los principales destinos del aceite que, en conjunto con el café y camarones, aportó el 50 por ciento de las exportaciones del año anterior.

A criterio de Alden Rivera, ministro de Desarrollo Económico, la represa de usos múltiples tendrá “un efecto positivo” en el sector palmero porque el mercado internacional exige a los países exportadores que las plantaciones que no permanezcan anegadas.

Propietarios de tierras de la costa norte que están localizadas en zonas inundables han renunciado a la idea de cultivar palma africana en vista a que retrasan el desarrollo de las plantas,  el ciclo productivo y, en consecuencia, contrae el nivel de rentabilidad.

Igualmente, según Rivera, el gobierno impulsará en la región del Valle de Sula los proyectos agrícolas que garanticen la seguridad alimentaria por medio de la creación de fondos de financiamiento y asistencia técnica.

“Si una persona acepta iniciar un proyecto productivo con las recomendaciones del gobierno” gozará de preferencia de financiamientos, dijo Rivera, quien explicó que las 35 mil hectáreas, que serán recuperadas, generarán más de 1 mil 600 millones de lempiras en ventas locales cada año.

Rivera dijo el gobierno espera  que, tras la construcción de la represa, sean cultivadas de maíz  13 mil hectáreas, 5 mil dedicadas a la ganadería, 2 mil al cacao, 2 al plátano, 3 mil al arroz, 200 para caña de azúcar, 500 al camote y 200 a la yuca. Esto correspondería al 80 por ciento de las 35 mil hectáreas recuperadas.

FINANCIAMIENTO
El Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi) destinó a finales del año pasado mil millones de lempiras, procedentes del Fideicomiso de Apoyo al Programa Nacional para la Reactivación del Sector Agroalimentario de Honduras (FIRSA), para financiar el cultivo de palma aceitera y otros rubros agrícolas.

 

EL TABLON-PALMA AFRICANA 2 6-3-15 copia
El sector palmero incrementó el volumen de exportación de aceite en 18 por ciento el año pasado.

Fuente: http://www.tiempo.hn/nacion/item/24525-agroindustria-sera-beneficiada-con-represa-de-usos-multiples-el-tablon

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“La palma africana será un área clave de trabajo para la UITA”

sábado, 21 de marzo de 2015

Foto G. Trucchi | Rel-UITA
Conferencia sentó bases para elaborar una estrategia mundial
Por Giorgio Trucchi | Rel-UITA
Los días 12 y 13 de marzo, la UITA llevó a cabo en Bogotá, Colombia, la Conferencia Mundial del Sector Palma Africana, que contó con la presencia de decenas de delegados de organizaciones afiliadas e invitadas provenientes de casi todos los continentes.
Ante la expansión acelerada del cultivo de palma africana a nivel mundial, que genera profundos daños ambientales, problemas y conflictos con las poblaciones locales y graves violaciones de derechos humanos, y ante el burdo intento de los grandes productores de dar una imagen de “responsabilidad ecológica” a la industria palmera, en 2012 el 26º Congreso de la UITA resolvió establecer varios ejes de trabajo.
Entre otros, se decidió lanzar una campaña internacional para denunciar y frenar el cultivo extensivo de palma africana, y convocar una Conferencia Mundial de trabajadores y trabajadoras de este sector.

Sue Longley, coordinadora del GPTA de la UITA, compartió con la La Rel el análisis de estos dos días de intensos debates e intercambio de experiencias.
-¿Cuál es tu evaluación de estas jornadas de trabajo?
-Han sido muy interesantes y, al mismo tiempo, muy importantes para la elaboración de una estrategia mucho más profunda sobre el sector de la palma africana. Hemos escuchado informes sobre la situación que se vive en varias partes del mundo, y hemos tenido acceso a material muy útil para el trabajo que vamos a desarrollar de ahora en adelante.
Tuvimos la oportunidad de abordar puntos clave de este sector productivo. Se expuso, por ejemplo, sobre las condiciones de trabajo en las plantaciones de palma, y se entendió claramente quiénes son los actores principales y cuál es la responsabilidad de las grandes compañías involucradas, no solo en las plantaciones sino también en la transformación y la comercialización del aceite de palma.
Además, hemos profundizado en nuestro conocimiento de los conflictos que se generan con las poblaciones locales, de las graves violaciones a los derechos humanos, de los impactos ambientales y el acaparamiento de tierras y territorios.
-¿Cuáles van a ser los principales ejes de trabajo?
-En el ámbito laboral, toda esta información que hemos compartido nos permite tener mucho más claro cuál debe ser nuestro plan de acción para mejorar las condiciones laborales que existen en este sector. Combatir el trabajo precario, la subcontratación, la tercerización, y la extrema vulnerabilidad de los trabajadores zafrales y los migrantes van a ser nuestras prioridades.
Nos vamos a enfocar además en el tema de salud ocupacional, porque hubo informes que mostraron lo expuestos que están los trabajadores del sector a accidentes, problemas musculares, enfermedades de la piel, de los ojos, y eso debido al excesivo uso de agrotóxicos.
Paralelamente, la UITA lanzará una campaña muy fuerte a nivel mundial contra el uso del Paraquat, cuya utilización en los monocultivos a gran escala sigue siendo una gran preocupación.
Violencia, explotación, concentración de la tierra
“Los problemas son comunes en todos los continentes”
-¿Qué importancia ha tenido poder compartir con personas que vienen de casi todo los continentes?
-Ha sido muy importante poder escuchar, intercambiar y compartir diferentes experiencias, en particular el caso de los compañeros de Asia, continente que concentra más del 80 por ciento de la producción mundial de palma africana.
También ha sido muy significativo conocer sobre la expansión acelerada de este cultivo en África y América Latina.
Pero no es solo compartir experiencias, sino sobre todo divisar los problemas comunes que afectan a los trabajadores, las comunidades y a los pueblos, como el caso del pueblo garífuna de Honduras.
Este Congreso nos ha permitido aprender recíprocamente sobre lo dañino de la expansión de la palma africana, estableciendo una postura política sobre varios temas, como son la explotación y precarización laboral, la pérdida de soberanía alimentaria, el acaparamiento y concentración de tierras, que derivan en una creciente violencia en el sector rural y una permanente violación de los derechos humanos.
Por esa razón es primordial que los trabajadores estén organizados, que puedan contar con un sindicato que respalde su labor en defensa de sus derechos, sobre todo en las regiones más vulnerables como el caso de Honduras en América Latina.
-¿Cuáles son los planes y proyectos para el futuro?
-A partir de esta Conferencia Mundial 2015, el sector de la palma africana será un área de trabajo prioritaria para la UITA. De hecho ya había una resolución del Congreso de la Internacional en 2012, donde analizábamos la expansión acelerada de la palma africana y su relación con los daños ambientales, el desplazamiento forzoso de comunidades y personas, las malas condiciones de trabajo y la violación a los derechos humanos.
Espero que a partir de ahora podamos coordinar mejor las acciones globales que nos convocan, como lo son las campañas por el no uso del Paraquat y por la ratificación del Convenio 184 de la OIT sobre salud y seguridad en la agricultura.
Tener una visión y acción global ante las grandes corporaciones que controlan el negocio de la palma africana nos permitirá, además, fortalecer la organización y así tener una postura común cuando nos toque negociar con estas transnacionales.

Fuente: Rel-UITA

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Sembrarán 40 mil hectáreas de palma

11 de Marzo de 2015

10:00PM  –  Faustino Ordóñez Baca  

Los campesinos aprovecharán la disponibilidad financiera del Estado.

Ramón Lara Buezo, director del Instituto Nacional Agrario.
Ramón Lara Buezo, director del Instituto Nacional Agrario.

TEGUCIGALPA, Honduras

Varias organizaciones campesinas sembrarán unas 40 mil hectáreas de palma africana en cinco departamentos aprovechando la disponibilidad de financiamiento y las bajas tasas de interés que les ofrece el gobierno, anunció ayer el director del Instituto Nacional Agrario (INA), Ramón Lara Buezo.

A la par del financiamiento para la siembra, las organizaciones del campo dispondrán de un recurso paralelo para pagar las tierras que, desde hace años, ocupan y de esta forma solucionarán un conflicto agrario histórico en el que han estado involucrados los campesinos, terratenientes y el mismo Estado.

La palma africana será sembrada en los departamentos de Yoro, Atlántida, Colón, Cortés y Santa Bárbara, donde existen grupos campesinos que ya tienen sus títulos de propiedad que el INA concederá a los bancos como segunda hipoteca.

El financiamiento será otorgado a una tasa de interés del 7.25 por ciento anual, a diez años plazo y con un período de gracia de tres años.

Todavía no se sabe el monto global al que tendrán accesos estos grupos campesinos, pero son parte de los 1,500 millones que el Estado ha destinado para reactivar el agro. Los grupos campesinos no tienen nada que ver con los afiliados al Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), ni con el Movimiento Auténtico Renovador Campesino del Aguán (MARCA), con los cuales se tienen firmados otros convenios de financiamiento.

El director del INA precisó que solo en el departamento de Yoro un grupo campesino cultivará 12 mil hectáreas de palma africana y otras 20 mil que serán sembradas en los valles de Sico y Paulaya, en Colón. “Hemos encontrado solución a un conflicto que ha estado afectando la paz y la tranquilidad en el campo por más de 20 años”, destacó el funcionario.

Fuente: http://www.elheraldo.hn/pais/821549-331/sembrar%C3%A1n-40-mil-hect%C3%A1reas-de-palma

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Palm Oil and Extreme Violence in Honduras: The Inexorable Rise and Dubious Reform of Grupo Dinant

Monday, 08 December 2014 11:11 By Jeff Conant, Truthout | News Analysis

2014.12.8.PalmOil.mainA Corporation Dinant worker repairs an irrigation system for oil palms in the Bajo Aguan region of Honduras’ northern coast, August 26, 2011. The violence over land titles in Bajo Aguan is the most volatile example of the social divide that burst into view a few years ago. (Photo: Edgard Garrido Carrera / The New York Times)

As one of the fastest growing global commodities, palm oil has recently earned a reputation as a major contributor to tropical deforestation and, therefore, to climate change as well.

About 50 million metric tons of palm oil is produced per year – more than double the amount produced a decade ago – and this growth appears likely to continue for the foreseeable future. Because oil palm trees, native to West Africa, require the same conditions as tropical rainforests, nearly every drop of palm oil that hits the global market comes at the expense of natural forests that have been, or will be, burned, bulldozed and replaced with plantations.

Owned by Miguel Facussé, one of the wealthiest men in Honduras, (Grupo) Dinant has been associated with the killings of over 100 peasant farmers,

With deforestation garnering headlines due to forests’ crucial role in regulating the climate, global commodity producers, from Nestle and Unilever in Europe, to Cargill in the United States to Wilmar International in Indonesia, are recognizing the need to provide products that are “deforestation-free.” Other corporate-led initiatives like the public-private Tropical Forest Alliance that promises to reduce the deforestation associated with palm oil, soy, beef, paper and pulp, and the recent New York Declaration on Forests signed at the UN Climate Summit in New York, suggest that saving the world’s forests is now squarely on the corporate sustainability agenda.

To see more stories like this, visit “Planet or Profit?”

But what is being left behind is the other significant impact of palm oil and other agro-industrial commodities – namely human rights. Commitments to protect forests and conservation areas can, if well implemented, address environmental concerns by delimiting the areas of land available for conversion to palm oil. But natural resource exploitation is inextricably linked to human exploitation, and such commitments do little to address this.

A case in point is Grupo Dinant, a Honduran palm oil company that declared last month that it has been awarded international environmental certifications for its achievements in environmental management and occupational health and safety. Dinant has also been making overtures toward joining the Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO), including hosting the RSPO’s 4th Latin American conference in Honduras in 2013. But, Dinant, which produces about 60 percent of the palm oil in Honduras, is at the center of what has been called “the most serious situation in terms of violence against peasants in Central America in the last 15 years.”

Owned by Miguel Facussé, one of the wealthiest men in Honduras, Dinant has been associated with the killings of over 100 peasant farmers, and appears to be involved in a virtual terror campaign to ensure control of a large swath of land in the Lower Aguan Valley near the Caribbean coast of Honduras.

While credible human rights groups like Human Rights Watch denounce the killings and note that “virtually none of the crimes are properly investigated, let alone solved,” Dinant continues to enjoy financing from the World Bank’s International Finance Corporation, support from the United Nations Clean Development Mechanism, and brand relationships with multinational consumer goods companies such as Mazola Oils.

The Aguán Valley and the Introduction of Palm Oil

The Bajo Aguán Valley, one of the most fertile regions in Honduras, has long been a center of agrarian conflict. In her book Grabbing Power: The New Struggles for Land, Food and Democracy in Northern Honduras, researcher Tanya Kerssen reaches back to the 1950s to show how a struggle between farmers’ associations and multinationals Standard Fruit and United Fruit Company set the scene for the land concentration that reigns today. Decades of peasant struggle led to a brief period in the 1970s when the government distributed land to smallholder farmers from other parts of the country, who then formed cooperatives to bring crops to market. The embattled region became briefly known as the “capital of land reform” – but these reforms have long since been rolled back, in part due to the country’s need to pay back its foreign debt.

In a few years in the early ’90s, more than three quarters of the land in the Aguan Valley was re-concentrated into the hands of a few Honduran oligarchs.

In the 1980s, a combination of loans from the InterAmerican Development Bank (IDB) and bilateral aid allowed the Honduran government to construct a road network in the Aguan, as well as three palm oil processing plants and a modern port. Hoping to pay down its large debts to the IDB, the state-controlled mills bought palm from peasant cooperatives at rock-bottom prices, in return promising peasants eventual control over the processing plants. In the early ’90s, an “agrarian modernization law” was passed with support from the World Bank and the US Agency for International Development that again stimulated large land purchases and made the Aguan Valley the national poster child for re-concentration of land.

Land Re-concentration, Rise of Grupo Dinant

Over the next several decades, cooperatives and smallholders were coerced into selling their land to powerful landlords, often through intimidation and manipulation, from bribes of peasant leaders to threats and outright violence – tactics that continue to reign in the region to this day. Peasant farmers in the Aguan again found themselves as day laborers on large plantations, working hard for little pay. In a few years in the early ’90s, more than three-quarters of the land in the Aguan Valley was re-concentrated into the hands of a few Honduran oligarchs. One of these landlords was Miguel Facussé.

Human Rights Watch confirms that government security forces themselves have committed human rights violations including arbitrary detentions and torture.

Among the wealthiest men in Honduras – and now the richest – Facussé established a series of food commodity businesses, culminating in 2005 with Grupo Dinant. Dinant produces cooking oil, snacks, and other food products, as well as biofuels. To do this, the company took a $30 million loan from the World Bank’s International Finance Corporation and a $7 million loan from the InterAmerican Investment Corporation (IIC). Trade liberalization also enriched Facussé: Both Unilever and Proctor & Gamble gained important footholds in Central America by acquiring distribution networks and brands owned by Facussé. The profits and the status conferred on Dinant through such purchases enabled more land purchases in the Aguan Valley, furthering the concentration of land.

In 2001, farmers in the region organized as the Unified Peasants Movement of the Aguán Valley (MUCA), with the aim of reclaiming their land rights through the courts. With legal routes exhausted, in 2006 they began land occupations. In June 2009, they occupied one of the palm oil processing plants of Exportadora del Atlántico, part of Grupo Dinant, provoking then-President Manuel Zelaya to promise to investigate the land rights issue. However, Zelaya was removed in a coup later that month.

The Killing Years

While violence had long been present in the region, the months following the coup saw a dramatic increase in killings. As of October 2010, a year after the coup, 36 small-scale farmers had been killed. None of these cases were resolved or brought to court, but as a result of the escalating violence and murders, the government militarized the area. During this time, Dinant became implicated in the murder of dozens of peasants.

In 2011, FIAN, an international NGO working for food rights, produced a report on human rights violations in Bajo Aguán, documenting “evidence of the involvement of private security forces hired by Dinant and other companies owned by Miguel Facussé in human rights abuses and, in particular, in the murder of peasants in Bajo Aguán.”

The government was eventually forced to convene both MUCA and the company to negotiate a deal in June 2011. The government agreed to distribute some 30,000 acres to the farmers, including 12,000 acres where oil palm has been planted by Exportadora del Atlántico – not by giving the land back, but by selling it at market prices. The company agreed to the proposal, but later announced it wanted to renegotiate it. In protest, other peasant groups began land occupations, exposing themselves to violent evictions by state security forces.

A 2012 public hearing on the human rights situation in the peasant communities of the lower Aguán concluded that the agrarian conflict there is the “most serious situation in terms of violence against peasants in Central America in the last 15 years.” By April 2013, at least 89 peasant farmers had been killed in the Aguan Valley.

Killings have continued with complete impunity, the region around the plantations has been heavily militarized, and long-standing peasant communities have been violently evicted.

Precise numbers are difficult to verify however; to quote Human Rights Watch, “Honduras is notorious for ineffective investigations.” Former Attorney General Luis Alberto Rubi told the Honduran congress in 2013 that 80 percent of homicides go unpunished; of 73 killings recognized by the government to be linked to land conflicts, seven have been brought to trial, and none has resulted in conviction. Human Rights Watch affirms that government security forces themselves have committed human rights violations including arbitrary detentions and torture.

The Role of International Financiers

In 2008, the International Finance Corporation (IFC) of the World Bank approved a $30 million loan to Dinant, to be delivered in two tranches of $15 million each. When the June 2009 military coup ousted the democratically elected president and violence in the Aguán Valley escalated, the IFC put disbursement on hold, but the first tranche was eventually distributed.

In its assessment of the potential concerns under IFC’s Policy on Social and Environmental Sustainability, the IFC noted that “a limited number of specific environmental and social impacts may result which can be avoided or mitigated by adhering to generally recognized performance standards, guidelines, design criteria, local regulations and industry certification schemes. Land acquisition is on a willing buyer-willing seller basis, and there is no involuntary displacement of any people.”

This proved to be far from the case, as the IFC could have easily foreseen.

The Inter-American Development Bank approved a loan for $7 million in June 2009, but never signed the agreement with the company and never paid anything out. A spokesman for the IADB said at that time, “In the case of Dinant, there was a significant shift in a number of matters surrounding the project that led us to reconsider. The political turmoil Honduras experienced in 2009 was one of the aspects affecting this decision. Other considerations included . . . a controversy over real estate ownership.”

Following the coup, Dinant became implicated in the murder of dozens of peasants. Killings have continued with complete impunity, the region around the plantations has been heavily militarized, and long-standing peasant communities have been violently evicted.

When FIAN’s 2011 report was brought to the German development bank DEG, the bank confirmed FIAN’s findings and canceled a $20 million loan to Dinant, “with a view to the evolving agrarian conflict in the Bajo Aguán region.” French company EDF Trading also cancelled a contract to buy carbon credits from Dinant, indicating that it was “taking the situation in Honduras very seriously.”

Private security guards outnumber police in Honduras by a ratio of 5 to 1.

By contrast, the World Bank’s International Finance Corporation has been stubbornly defensive about its $30 million relationship with Dinant. IFC claimed in 2008 that: “Dinant understands the importance of having good relationships with their neighboring communities and are quite proactive in this regard.”

In April, 2010, the IFC requested that Dinant hire an international security consultant to assess its security program and to provide training for the company’s security forces. The IFC said that the consultant would “work with Dinant to develop a Corporate Security Policy and Code of Ethics based on the UN Voluntary Principles for Business and Human Rights.”

Given the impunity that reigns in the region, reform of Dinant’s security force would prove to be a challenge. Human Rights Watch investigated 29 killings in the Aguan Valley and reports that 13 of the 29 killings, and one disappearance, suggest the possible involvement of private guards. The same report notes that Honduras has more than 700 registered private security firms, and numerous unregistered firms; the UN working group on the use of mercenaries reports that private security guards outnumber police in Honduras by a ratio of 5 to 1.

In December of 2013, an independent audit by the CAO Ombudsman of the IFC, a semi-independent body charged with overseeing the environmental and social safeguards applied to IFC loans, issued a stinging critique of the IFC for having failed to follow its own requirements.

“According to civil society source,” the CAO investigation states, “there were at least 102 killings of people affiliated with the peasant movement in the Bajo Aguán between January 2010 and May 2013, with specific allegations being made linking 40 of these to Dinant properties, Dinant security guards or its third-party security contractor. Allegations in relation to the killing of at least nine Dinant security personnel by affiliates of the peasant movement have also been made.”

A lucrative agro-industrial crop like palm oil, in a context of entrenched corruption and an authoritarian regime, lends itself to land grabbing and agrarian violence.

Still, the IFC rejected several of the CAO findings. Despite a list of demands sent to the World Bank by 70  civil society groups, the World Bank has yet to withdraw funding from the project. Instead, the IFC put in place an “enhanced action plan,” which requires Dinant to adopt voluntary security protocols and to “engage stakeholders” in order “to better understand the issues currently impacting communities and to bring strategic focus and overall coordination to Dinant’s existing corporate social responsibility programs, such as funding for school teachers, clinics, and conservation programs.” Nothing in the plan considers turning over land to local communities, and there is no mention of sanctions, or loan withdrawal for failure to comply.

The problem is not the crop, but the agro-industrial model; decades ago with Standard Fruit, Honduras was the archetype of the banana republic; today with Dinant it’s an oil palm republic.

The IFC’s refusal to disengage is especially troubling in light of the World Bank’s recent safeguards review, which seeks to weaken the bank’s environmental and social safeguards and to shift responsibility toward borrowing governments themselves. In October, 2014, over 100 civil society groups denounced the World Bank’s efforts, but no concrete response has been forthcoming.

Flex Crops and Consumer Campaigns

The rise of Corporacion Dinant as a leading palm oil producer in Central America is inseparable from its history as part of a long, violent and ongoing backlash against agrarian reform in Honduras. But it is also indicative of the ways in which a lucrative agro-industrial crop like palm oil, in a context of entrenched corruption and an authoritarian regime, lends itself to land grabbing and agrarian violence.

Anecdotal sources suggest that most of Dinant’s palm oil is exported to Mexico, where it is bought by Grupo Bimbo . . . largely responsible for a vast increase in Mexican consumption of palm oil in junk foods.

Palm oil production relies on cheap labor and large expanses of land to turn a profit. In order to be economically viable, nearly 10,000 acres of land are required to feed a single palm oil mill. But the economy of scale that palm oil demands to reap a profit is generally true across commodities – while palm oil is the particular villain in the case of Grupo Dinant, the problem is not the crop, but the agro-industrial model; decades ago with Standard Fruit, Honduras was the archetype of the banana republic; today with Dinant it’s an oil palm republic. Researchers have recently introduced the term “flex-crops” for crops that can be used for food, feed, fuel or industrial materia, and which lend themselves to land grabbing due to growing demand and the land area required to grow them.

Thanks to years of campaigning by environmental and human rights groups, the palm oil sector is undergoing what may be a sea-change: Palm oil producers and traders like Wilmar International, Golden Agri-Resources, and Unilever are adopting voluntary policies to improve their practices; consumer-facing companies including Colgate-Palmolive, General Mills, Kellogg’s and Procter & Gamble have strengthened their palm oil sourcing policies.

But the pressure to make these companies change comes from consumer companies who fear the brand damage that comes from sourcing palm oil that threatens orangutans and Sumatran tigers, and from financiers who have certain, albeit minimal, standards to uphold.

Anecdotal sources suggest that most of Dinant’s palm oil is exported to Mexico where it is bought by Grupo Bimbo – the commodity food conglomerate largely responsible for a vast increase in Mexican consumption of palm oil in junk foods. A campaign targeting Grupo Bimbo could gain some ground, but given the massive crisis of instability and conflict in Mexico, it seems unlikely. Dinant holds the license to use the Mazola trademark in Central America, but it is unclear whether the North American Mazola brand has any legal ties to Dinant that make it susceptible to consumer pressure.

Dinant is financed largely by a Honduran bank also backed by the IFC, and no US and EU financiers appear to hold shares in the company. As long as the IFC refuses to withdraw its financing and to push the company toward reforms that are unlikely to address the root problem, Dinant will maintain some credibility and will continue to produce some of the world’s bloodiest palm oil.

Fuente: http://www.truth-out.org/news/item/27864-palm-oil-and-extreme-violence-in-honduras-the-inexorable-rise-and-dubious-reform-of-grupo-dinant

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Coalianza destinará Lps 300 millones en infraestructura en la zona norte

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Autoridades de la Comisión de Alianza Publico Privadas, Coalianza, se ha incorporado a la mesa de trabajo de la Asociación de Palmeros de la zona Norte del país,

El proyecto consiste en la construcción de 42 kilometros de carretera aproximadamente, con una inversión de casi de 355 millones, de los cuales 60 serán destinados a la construcción de un puente.

Según lo estipulado serían 24 proyectos aprobados por el Congreso Nacional, de éstos, siete están en ejecución.

El comisionado Miguel Ángel Gámez, dijo que de estos, hay dos proyectos privados, uno de ellos es Siglo XXI, en San Pedro Sula, y la construcción de la carretera de la asociación de palmeros.

Fuente: http://lanoticia.hn/nacionales/coalianza-destinara-lps-300-millones-en-infraestructura-en-la-zona-norte/?ModPagespeed=noscript

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Colombia: “En el sector de palma africana es donde hay más tercerización”

Foto Gerardo Iglesias | Rel-UITA
Sintrainagro y su lucha por la sindicalización del sector palmero
Por Giorgio Trucchi y Gerardo Iglesias | Rel-UITA
La expansión de la palma africana en Colombia va de la mano con la tercerización y la precarización del trabajo. La profundización del fenómeno de la intermediación laboral, a través de la promoción de las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) y las Cooperativas de Trabajo Asociado (CTA), ha generado fuertes protestas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Agropecuaria (Sintrainagro).
“Estamos exigiendo que se respete la legislación laboral colombiana en el tema de contratación laboral, que debe ser directa y sin intermediaciones, y el cese inmediato de la persecución antisindical.
Además, hay que buscarle una salida a la problemática del tema pensional. No es posible que haya miles de trabajadores palmeros que, después de haber trabajado toda una vida en las plantaciones, ahora no puedan jubilarse porque la empresa nunca cotizó al seguro social”, dijo a La Rel, Guillermo Rivera, presidente del Sintrainagro.
El dirigente sindical denunció también las prácticas de las empresas palmeras de entregar tierra sembrada con palma africana a los campesinos, como resarcimiento por la deuda laboral que tienen con los trabajadores en el sistema de seguridad social.
“Es una maniobra burda, pues los trabajadores en nada se benefician y además rompe la tradición campesina de cultivar alimentos y garantizar la soberanía alimentaria”, explicó Rivera.
Otra problemática del sector tiene que ver con la estrategia de las empresas palmeras de implementar el mal llamado “retiro voluntario”.
“Cuando la empresa ve que un trabajador está sindicalizado, le ofrece, para que renuncie voluntariamente, una indemnización de hasta del 120 por ciento por encima de lo establecido por ley.  Desafortunadamente, la situación de miseria en la que viven, los lleva a aceptar esta propuesta que, en realidad, es un verdadero chantaje.”, dijo el presidente de Sintrainagro.
Solucionando conflictos
El aporte de las autoridades laborales
Durante una reciente reunión con el nuevo viceministro del Trabajo, Sintrainagro planteó la necesidad de abordar con urgencia estas dos problemáticas, logrando el compromiso de las autoridades laborales de ponerle manos al asunto, coordinando acciones con el Sindicato.
“La semana pasada alcanzamos un acuerdo con los empresarios y las autoridades laborales, para levantar una huelga de más de 120 días en la empresa Palmas Oleaginosas Bucarelia en Santander.
Finalmente, logramos que todos los trabajadores queden vinculados con contratos directos con la empresa y derrotamos la tercerización e intermediación laboral. Eso fue posible también por la mediación directa del ministro del Trabajo”, resaltó Rivera./  Fuente: Rel-UITA

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Planet palm oil: peasants pay the price for cheap vegetable oil

GRAIN | 22 September 2014 | Planet palm oil

Palm oil is ubiquitous in our food systems. Look at the ingredients on any packaged food, and chances are you will find it there. Food companies love it, because it’s cheap and abundant, so they use it whenever they can.

Demand is set to grow even further, as free trade agreements come on line that make it easier to import palm oil as a substitute for local animal or vegetable oils, as multinational food companies and supermarkets expand sales of of processed and packaged foods in the South, and as national mandates for biofuels, especially in Europe, create new markets for vegetable oils that indirectly increase demand for palm oil.

But it’s not just demand that is driving the expansion. Oil palm plantations are a hot target for investors, whether from agribusiness, pension funds or corrupt tycoons looking for a safe and profitable way to launder funds. These days money is flowing into the bank accounts of palm oil companies, and they are using this cash to expand their land banks.

Producing all this cheap palm oil exacts a high price. Destruction of rainforests, labour exploitation, and brutal land grabbing: these are just a few of the nasty consequences that come with today’s oil palm plantations. And, with growing demand, those consequences are spreading out to more parts of the planet.

The global expansion of oil palm plantations can only extend so far however. Since oil palms can only be cultivated economically in tropical areas near to the equator where there are high levels of rain fall, the global expansion of oil palm plantations is concentrated in certain parts of Asia, Africa and Latin America where these conditions exist. It so happens that these lands are occupied by peasants and indigenous peoples and the tropical forests that they depend on.

The expansion of oil palm plantations, therefore, is necessarily a story about the displacement of these people and the destruction of their forests and farms to make way for monoculture plantations.

Cameroonian women sorting palm fruits. (Photo : Nature Cameroon) Africa is at the centre of the current push to expand oil palm plantations. Oil palms are not new to the continent. Africa is where the history of palm oil began. For generations, Africans have used oil palms to produce vegetable oils, wines, medicines and numerous other products that are central to their economies, cultures and daily lives. Various attempts were made by the European powers to turn the crop into an industrial, export commodity, produced on large plantations. But most of their efforts eventually crumbled and industrial production only took off in Malaysia and Indonesia, where African oil palms were introduced at the turn of the 20th century. In Africa, palm oil remains mainly a product of small scale production and processing, in the hands of millions of peasants, most of them women.

This is on the verge of changing drastically. Over the past decade and a half, foreign companies have signed over 60 deals covering nearly 4 million hectares in central and western Africa for the development of oil palm plantations. The land grabs are already generating violent conflicts in several African countries.

The situation in Africa is a reminder that this brutal expansion of oil palm is not simply about land. It is about a larger struggle over food systems and models of development. Will African palm oil be produced by African peasants or multinational corporations? Will it be produced by peasants on mixed farms and semi-wild palm groves? Or will these peasants be displaced to make way for large scale, industrial plantations? These questions have implications beyond Africa. If the continent becomes a new frontier for low cost palm oil, exports from Africa will affect farmers growing vegetable oil crops in other countries, such as India and Mexico. There is therefore solidarity in the struggles of Cameroon peasants against oil palm plantations and the struggles of coconut farmers in India against palm oil imports. Solidarity is also to be found with the peasants of the Aguan Valley in Honduras, who are fighting against big landlords to stop the violent take over of their small oil palm farms and cooperatives that serve local markets.

This booklet is divided into two parts. The first part looks at the global expansion of oil palm plantations, and seeks to explain what are the main drivers behind the expansion, the mechanisms facilitating it and the areas being targeted. The second part looks at traditional oil palm production in west and central Africa, providing a very different model of a palm oil supply chain then the one being so heavily promoted by governments and corporations. The African model serves local food markets and is largely in the hands of rural women. Production is based on agroecological practices and biodiversity. The industrial plantation model, on the other hand, serves export markets and concentrates control and profits in the hands of the owners of large companies. It maximises profit by exploiting labour and the environment, and by grabbing lands and water from local communities.

This report also contains, as annexes, two tables. One provides information on over 60 large scale land grabs in Africa for oil palm plantations by foreign companies since 2000. The second covers land grabs for palm oil in the Papuas of Indonesia and Papua New Guinea.

Read on: Cheap oil

Fuente: http://www.grain.org/article/entries/5031-planet-palm-oil-peasants-pay-the-price-for-cheap-vegetable-oil

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Denuncian la grave situación generada por la expansión de monocultivos de palma africana en Honduras

20 de Septiembre de 2014


En el marco del encuentro latinoamericano “Monocultivos en gran escala en América Latina, Acaparamiento de tierras y Amenazas a la Biodiversidad y Soberanía”, los participantes de los distintos países del continente suscribieron un Pronunciamiento Internacional ante la grave situación generada por la expansión de monocultivos de palma africana en Honduras.

El texto completo del pronunciamiento es el siguiente:

Representantes de organizaciones de distintos países de América Latina y de redes internacionales, reunidos en La Ceiba, Honduras, hemos constatado mediante los testimonios locales la grave situación que enfrentan las comunidades campesinas, indígenas y garífunas debido al avance voraz del monocultivo de palma africana.

Los monocultivos de palma africana en Honduras, como en muchos países tropicales donde se han impuesto, son parte de un modelo de producción que se basa en el acaparamiento de territorios con el fin de generar riquezas para un puñado de empresarios nacionales y compañías transnacionales. En la mayoría de los casos, gobiernos locales y nacionales actúan en complicidad con las empresas palmeras a través de sus funcionarios u operadores políticos que retuercen leyes para favorecer al gran capital.

La situación hondureña refleja lo que ocurre en muchos países de América Latina, África y Asia donde se impulsa el agronegocio disfrazándolo de proyectos de “desarrollo”, muchas veces destinados a la producción de agrocombustibles o “energías renovables” para enfrentar el cambio climático. Sin embargo ésta es una falsa solución que solo profundiza el cambio climático. La única solución posible ante esta trágica realidad es un cambio urgente del modelo de producción y consumo a nivel internacional.

Ante esta situación expresamos nuestra solidaridad con el pueblo Garífuna, Indígena, y Campesino de Honduras ante los grandes desafíos que enfrentan por la defensa de su territorio, debido a la imposición de proyectos de alto impacto social, ambiental y cultural, como los monocultivos de palma africana. Saludamos la valiente defensa que hombres y mujeres de estos pueblos -a pesar de vivir en un contexto totalmente adverso- han emprendido para exigir al Estado hondureño el cumplimento de sus derechos humanos fundamentales.

Denunciamos enérgicamente las graves violaciones a los derechos humanos, el despojo y desplazamiento de los pueblos, la criminalización de la lucha por la defensa de los territorios, las acciones de amenazas y persecuciones que desde hace varios años se imponen para favorecer los intereses empresariales en claro detrimento de los derechos colectivos.
Este modelo de expansión e imposición de monocultivos para la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) expresa un racismo ambiental que viene desde el mismo Estado, quien ha desconocido los derechos históricos de los pueblos Garífuna, Indígenas y Campesinos sobre sus territorios y de sus derechos colectivo, actuando en favor de los intereses empresariales nacionales y trasnacionales de la palma africana y otros monocultivos. Este modelo se ha implementado con el respaldo de políticas fomentadas por el mismo Estado hondureño y con la complicidad de sus diversas instituciones gubernamentales.

Públicamente denunciamos que la expansión de la palma africana ha generado pérdida y destrucción de bosques y humedales; disminución y desvío de los cursos de agua; contaminación de aguas y suelos debido al uso de agrotóxicos en estos monocultivos en gran escala; impactando directamente en la salud de hombres, mujeres, niños y ancianos de las poblaciones aledañas.

Vemos con gran preocupación el impacto de estos monocultivos de palma en la soberanía alimentaria de las poblaciones locales. Las tierras que antes producían alimentos han sido transformadas ahora en grandes monocultivos de palma y la población local pasa a depender de los mercados foráneos, que además de impactar en el costo de los alimentos impone cambios en el tipo de alimentación.

Todo lo anterior ha producido cambios en la forma de vida que afectan al patrimonio cultural y espiritual de estos pueblos, para quienes sus costumbres, tradiciones, leyendas, conocimientos ancestrales y religiosidad están profundamente ligadas al territorio y a la tierra.

Sumado a este contexto, alarma el impulso que el Estado hondureño ha dado a las Zonas Especiales de Desarrollo – ZEDES- conocidas como “Ciudades Modelo”, particularmente a los proyectos que pretende imponer en la región del Pacífico hondureño y en el territorio Garífuna. De concretarse estos proyectos generarán desplazamiento de las poblaciones y nuevas violaciones a los derechos humanos. Esta realidad socio ambiental se agudiza cuando se sobreponen otros intereses y actividades de alto impacto como la explotación de minerales metálicos, operaciones para la exploración petrolera, entre otros.

Por todo lo anterior, junto a las organizaciones populares hondureñas, elevamos nuestra voz alertando la gravedad de esta situación y exigimos al gobierno hondureño que reconozca y restituya los derechos territoriales y ancestrales del pueblo Garífuna, indígenas y campesinos. Así mismo, que en cumplimiento de los convenios y tratados internacionales en relación a los derechos humanos, se reconozcan los daños sociales y ambientales generados y castigue a los responsables.

Alianza por la Biodiversidad, Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe, Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, Red contra los Monocultivos de Árboles en América Latina.

Fuente: http://olca.cl/articulo/nota.php?id=104766

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Declaración Foro-Taller Agrocombustibles: Palma Africana y sus efectos en la Seguridad Alimentaria

 

El día 9 de septiembre del 2014, con la participación de movimientos sociales, organizaciones y comunidades de los países, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Uruguay y Honduras; se llevo a cabo un Foro-Taller, en la ciudad de La Ceiba, Honduras, sobre los Efectos de los Agrocombustibles en la Seguridad Alimentaria de nuestros pueblos el cual fue convocado por la Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH, Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, WRM, Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Arboles, RECOMA, Amigos de la Tierra, América Latina y el Caribe, ATALC, Alianza Biodiversidad y la Plataforma de los Movimientos Sociales y Populares de Honduras: Después de una amplia discusión, análisis e intercambio de experiencias se concluyó:

Que la expansión frenética y masiva de los monocultivos en el continente, colocan en condiciones precarias a campesinos, pueblos indígenas y negros; además de generar un enorme impacto ambiental. Desde el cultivo de palma africana, soya, eucaliptos, hasta los pastizales, se han convertido en feroces instrumentos de acaparamiento de tierras. A estas plantaciones de monocultivos, se les está llamando plantación de bosques, cuando realmente un bosque no puede ser plantado, porque es un sistema diverso y equilibrado con diferentes plantas y animales, un bosque es algo totalmente distinto a una plantación masiva de árboles.

Que la reiteración del modelo de plantación en pleno siglo XXI, alberga un sinnúmero de violaciones a los derechos humanos, sin que las condiciones difieran de las plantaciones en el Congo Belga a inicios del siglo pasado. Las masacres y paramillitarización en el Chocó de Colombia y en el Bajo Aguan en Honduras, han sido minimizadas por los estados-nación y por los medios de comunicación sistémicos, los que mas bien propugnan el modelo de plantación como una solución a la grave crisis económica por la que atraviesa Centroamerica y Sudamérica.

Que la globalización neoliberal ha contribuido a la inseguridad alimentaria, en especial la de los sectores más desposeídos, tal es el caso de Centroamérica donde se ha abandonado el cultivo de granos básicos, siendo sustituido por palma africana y caña de azúcar para la producción de agrocombustibles.

Que la importación de frijoles desde Etiopía a Centroamerica, ha implicado la rapiña territorial de los pueblos indígenas de Gambella, cuyas tierras fueron entregadas a compañías de la India y Arabia Saudita. Al mismo tiempo casi todos los estados centroamericanos se niegan a garantizar la compra de granos básicos a los productores locales, los que quedan a merced de intermediarios dedicados a especular con el hambre.

Por otro lado constatamos que los organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial y los Bancos regionales, apuestan por los monocultivos y los grandes latifundios, en detrimento de la agricultura campesina, la cual es la que sustenta verdaderamente la alimentación del planeta. La concentración de la tierra, es generada tanto por los monocultivos como de las políticas de administración de tierra promovidas por los organismos financieros. La visión del minifundio como improductivo ha generado como resultado el incremento de los despojos territoriales, la violencia y paramilitarización.

Así mismo el auge de los organismos genéticamente modificados, las leyes en relación a las semillas y la contaminación de las variedades locales, forma parte de la estrategia esgrimida por el sistema capitalista defensor de monopolios y de la cultura de la muerte.

También la apropiación de acuíferos y desvío de los ríos para nutrir los monocultivos, ha tenido efectos nefastos para las comunidades y sus hábitats. La desecación de humedales a lo largo de las zonas costeras tropicales ha dado lugar una estrepitosa desaparición de manglares y de las especies que habitan y se reproducen en dicho entorno.

Que existe un alto de nivel de conflictividad en torno a medidas, obras y proyectos implementados sin consulta previa en territorios indígenas que afectan directa o indirectamente a pueblos indígenas;

Por lo que ante el descalabro social, económico y ambiental causados por los monocultivos, exigimos y nos proponemos:

A los estados nación y organismos internacionales que reflexionen sobre el desastre que se ha venido gestado durante décadas, el cual no difiere del modelo de plantación a inicios del siglo XX, y ratifica la condición de esclavos a los que se ven sometidos miles de campesin@s, indígenas y negros en el contiene.

Demandamos se privilegie el apoyo a la agricultura campesina de pequeña escala, la cual nutre a nuestros pueblos, ya que es la encargada de la producción destinada al consumo local versus los monocultivos centrados en la exportación.

Priorizar los cambios necesarios para lograr frenar el cambio climático y las severas consecuencias que representan para los países no industrializados, que somos los que estamos sufriendo las más severas consecuencias. De paso rechazamos las falsas soluciones al cambio climático como el de REDD de Naciones Unidas y el Banco Mundial, además de las represas hidroeléctricas en zonas tropicales muchas de ellas financiadas por el Mecanismo de Desarrollo Limpio de Naciones Unidas.

Defender las semillas autóctonas y frenar la dictadura de Monsanto y otras empresas dedicas a monopolizar la cadena alimentaria, haciendo efectivo el Protocolo de Bioseguridad y creando además bancos de semillas criollas destinadas a la agricultura campesina. Al mismo tiempo prohibir agronómicos de alto peligro los cuales continúan siendo distribuidos comercialmente a pesar de haber sido incluidos como nocivos en el Protocolo de Rotterdam.

Urgimos a los medios de comunicación para que informen de forma veraz a nuestro pueblos y abandonen la tendencia a ser promotores de falacias al servicio de los intereses de multinacionales y estrategias de muerte vinculadas a la elite de poder obsoleta que controla tanto los medios de comunicación como las de producción.

Exigimos la restitución de los territorios arrebatados a los pueblos negros del Choco por los paramilitares, así como una redistribución de las tierras afectadas por la contrarreforma agraria en el Bajo Aguan, Honduras y una inmediata solución al despojo en contra del pueblo Maya en Polochic, Guatemala.

Dado que la producción de monocultivos es una falsa solución para el cambio climático, tenemos que definir otra forma de producir y que realmente beneficie a la gente; y ante la enorme problemática que representa el cambio climático, nos adherimos a la Declaración cela PreCOP social en Margarita, demandando que “Cambiemos el sistema no el clima”

Demandamos que los Estados-Nación, respeten y hagan cumplir el derecho a la consulta y consentimiento previo libre e informado de los pueblos y comunidades; entendiéndolo como un derecho fundamental de los pueblos indígenas, ejercido en su condición de pueblo como sujeto colectivo con territorio y organización ancestral.

Finalmente nos proponemos darle continuidad a este Foro-Taller a través del fortalecimiento de nuestras redes y articulaciones tanto nacionales como internacionales, el desarrollo de espacios de discusión y acciones en contra de la expansión de los monocultivos, así como la intensificación de nuestras resistencias y luchas desde el nivel local, subregional, nacional e internacional en contra de la cultura de la muerte a que están condenando a nuestros pueblos.

Dado en la Ciudad de la Ceiba, Honduras a los 9 días del mes de Septiembre del 2014

Organizaciones Nacionales

Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH

Plataforma del Movimiento Social y Popular de Honduras

Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, COPINH

Coordinadora Organizaciones Populares del Aguan, COPA

Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia, MADJ

Red Nacional de Defensoras

Frente Nacional de Resistencia Popular, F.N.R.P.

Sindicato de Trabajadores de Empleados Públicos de la Secretaria de Obras Públicas, Transporte y Vivienda, SITRAEPSOPTRAVI

Fundación San Alonso Rodríguez, FSAR

Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”

Colectivo Josefa Lastiri

Tribu Tolupan San Francisco de Locomapa

Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, STENEE

Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional de Honduras, SITRAUNAH

Federación de Tribus Pech de Honduras, FETRIPH

Consejo Indígena Maya Chorti de Honduras, CONINMCHH

Organización de Mujeres “YAAXCHE”

Sindicato de Trabajadores de la Medicina, Hospitales y Similares de Honduras, SITRAMEDYS

Gemelos de Honduras

Red Mesoamericana de Radios Comunitarias

Asociación Nacional de Campesinos de Honduras, ANACH

Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional Agrario, SITRAINA, La Ceiba

Federación de Patronatos del Litoral Atlántico, FECOPALA

Jóvenes Garifunas Trabajando por la Defensa de su Comunidad, NANIGU

Moskitia Asla Takanka (Unidad de la Moskitia), MASTA

Empresa Asociativa Campesina, Gregorio Chavez

Empresa Asociativa Campesina, “Unidos Venceremos”

Empresa Asociativa Campesina, “Unidos Lucharemos”

Organización de Mujeres Miskitas, MIMAT

Sindicato de Trabajadores del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos, Alcantarillados y Similares, SITRASANAAYS

Fundación Parque Nacional Pico Bonito,FUPNAPIB

Empresa WACHARI

Movimiento Campesino del Aguán, MCA

Empresa Asociativa 28 de Julio

Movimiento Autentico Reinvindicador Campesino del Aguan, MARCA

Plataforma Agrario Región Aguan

Sindicato de Empleados Públicos de la Municipalidad de Tocoa, SIEPMUT

Sindicato de Empleados Públicos del Instituto Nacional Agrario, INA, Tocoa

Movimiento Campesino de Rigores

Empresa Asociativa Campesina, 1o. de Julio”

Cooperativa de Productores Agrícolas de SERSO (Servicio y Solidaridad), COPROASERSO

Organizaciones Internacionales

Organizaciones pertenecientes a las Redes

Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, WRM,

Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Arboles, RECOMA,

Amigos de la Tierra, América Latina y el Caribe, ATALC,

Alianza Biodiversidad

Fuente: https://ofraneh.wordpress.com/2014/09/18/declaracion-foro-taller-foro-taller-agrocombustibles-palma-africana-y-sus-efectos-en-la-seguridad-alimentaria/

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Nueva Armenia y su lucha por la vida

2014-09-12

Honduras

Giorgio Trucchi

Clasificado en: Social, Tierra, Agro,
Disponible en:   Español       

 

Foto: Giorgio Trucchi

Comunidad garífuna defiende su territorio ante expansión de la palma africana

La comunidad garífuna de Nueva Armenia, a pocos kilómetros de La Ceiba, en el litoral caribeño de Honduras, está luchando valientemente contra la expansión de la palma africana. Desalojos, detenciones y juicios amañados no han podido detener el proceso de recuperación de sus territorios ancestrales.

En la década de los años 20 del siglo pasado, la población garífuna fue desplazada del territorio de Armenia por la transnacional Standard Fruit Company, y fue relocalizada en la margen izquierda del río Papaloteca.

Cuando, al inicio del nuevo siglo, se le venció la concesión otorgada por el Estado hondureño, la compañía frutera norteamericana retornó las tierras a la municipalidad de Jutiapa, desoyendo los incesantes reclamos del pueblo garífuna sobre sus tierras ancestrales.

“Paulatinamente y de forma amañada, la municipalidad fue repartiendo nuestras tierras a pequeños grupos de supuestos campesinos, que comenzaron a talar árboles para sembrar palma africana”, dijo Félix Valentín, directivo de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH).

El proceso de despojo fue intensificándose con el pasar de los meses, profundizando aún más el acaparamiento de tierras y la siembra de palma africana.

Arrinconado y cercado, el pueblo garífuna inició un intenso proceso de recuperación de sus tierras ancestrales, exponiéndose  a la reacción violenta y represiva de los productores palmeros, protegidos por las autoridades locales y nacionales.

Violencia y represión
Impunidad germen de expansión palmera

“El 8 de agosto pasado, un fuerte contingente de policías entró al campamento situado en el territorio recuperado de Nueva Armenia y detuvo a 40 personas. Los uniformados montaron a los compañeros garífunas en varias patrullas y los llevaron a Jutiapa, reteniéndolos arbitrariamente por más de 8 horas”, explicó Valentín.

Según la OFRANEH, varias personas vinculadas a los productores palmeros aprovecharon de la situación para quemar 11 casas y todos sus enseres.

Actualmente, unos 80 miembros de la comunidad fueron demandados por “usurpación de tierra”. Sobre varios de ellos pende orden de captura, mientras a otros otorgaron medidas sustitutivas a la privación de la libertad, prohibiéndoles acercarse a la zona del conflicto.

“Nos acusan de estar usurpando tierras que son del pueblo garífuna, pero son ellos los usurpadores. No queremos palma africana, sino continuar a cultivar nuestra propia comida en el territorio que nos pertenece”, dijo a La Rel, Carolina Castillo, habitante de Nueva Armenia y miembro de la OFRANEH.

Carolina asegura que la palma africana trajo bienestar y desarrollo solamente para los empresarios palmeros, dejando a la población de Nueva Armenia en pobreza y zozobra.

Pese a la demanda judicial que está enfrentando, la combativa garífuna dice estar dispuesta a enfrentar cualquier tipo de amenaza.

“Tengo 60 años y no le tengo miedo a la muerte. La palma nos trajo solamente destrucción, contaminación y violencia. Vamos a seguir defendiendo el legítimo derecho del pueblo garífuna a vivir en sus tierras. ¡Ya no queremos saber nada de palma africana!”, sentenció.

Solidaridad y compromiso
El pueblo garífuna no está solo

En el marco del Foro-Taller “Agrocombustibles, palma africana y sus efectos sobre la soberanía alimentaria”, que se realizó el 9 de septiembre pasado en La Ceiba, las redes internacionales Alianza Biodiversidad, Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe (ATALC), Red Latinoamericana contra los monocultivos de árboles (RECOMA) y Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM), acompañadas por la Rel-UITA y la Plataforma de Movimientos Sociales y Populares de Honduras, visitaron la comunidad garífuna en resistencia de Nueva Armenia.

“Estamos aquí para respaldar su lucha y el derecho a vivir en sus territorios ancestrales, que fueron usurpados por la expansión del monocultivo de palma africana. Cuenten con nosotros y nosotras, con nuestra solidaridad, con nuestro compromiso”, dijo Lizzie Díaz, integrante del Secretariado Internacional del WRM.

Fuente: Rel-UITA

Fuente: http://alainet.org/active/77091&lang=es

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Honduras: “Nos llenan de palma y nos dejan sin comer”

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Crece en Honduras debate por impactos de la expansión de palma africana.
Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Durante las últimas décadas, Honduras ha vivido un acelerado proceso de expansión del cultivo de palma africana, que ha dejado profundos impactos socio-ambientales en la población negra, indígena y campesina, gravemente afectada en su legítimo derecho a la tierra, a la alimentación, a una vida digna, sumado a una profunda criminalización de su lucha de resistencia.
La necesidad de analizar, debatir a fondo y buscar estrategias comunes para enfrentar a un modelo de producción que acapara territorios y desplaza a comunidades ha sido unos de los objetivos principales del Foro-Taller “Agrocombustibles, palma africana y sus efectos sobre la soberanía alimentaria”, realizado este 9 de septiembre en la ciudad de La Ceiba.
La actividad, que involucró a más de 170 personas y decenas de movimientos y organizaciones sociales, populares y sindicales, entre ellas la Rel-UITA, fue convocada por la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH), la Plataforma de Movimientos Sociales y Populares de Honduras, así como las redes internacionales Alianza Biodiversidad, Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe (ATALC), la Red Latinoamericana contra los monocultivos de árboles (RECOMA) y el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM).
“Con esta expansión sin control quieren reemplazar a los alimentos por la palma. Quieren darnos de comer aceite y obligarnos a importar alimentos. Nos están condenando a una hambruna que no tiene precedentes. Por eso era urgente reunirnos para analizar, debatir y tomar acciones concretas”, dijo Miriam Miranda, coordinadora de la OFRANEH.
Winfridus Overbeek, coordinador del WRM, alertó sobre las falsas soluciones que el gran capital agroexportador presenta a la opinión pública para justificar lo injustificable, promoviendo, al mismo tiempo, la producción de agrocombustibles.
“Nunca en mi vida he escuchado a una comunidad decir que la han consultado antes de invadir sus tierras para plantar palma africana u otro tipo de monocultivos. Es una imposición que arrastra consigo la destrucción de la biodiversidad, la deforestación, la pérdida de fuentes de agua, la contaminación por agrotóxicos”.
Asimismo -continuó Overbeek-, la expansión desmedida de la palma “profundiza los cambios climáticos y conlleva la militarización de los territorios y la criminalización de la lucha. La única solución posible es un cambio de modelo”.
Palma neocolonialista, u n ejemplo de racismo ambiental
Marcela Gómez, de Amigos de la Tierra Colombia, ahondó más en el análisis y aseguró que la expansión de la palma africana y la consolidación del modelo de los agronegocios atentan contra la vida misma de las personas.
En este sentido, los casos dramáticos de las familias campesinas del Bajo Aguán, de las comunidades garífunas del litoral caribeño y del pueblo indígena Lenca, son un ejemplo de los abusos y las vejaciones perpetradas por el gran capital nacional y transnacional, con el beneplácito de las autoridades.
“La palma africana no representa ningún bienestar para los pueblos, ni mucho menos genera desarrollo económico para las mayorías. Al contrario, es una forma de neo-esclavitud y de racismo ambiental, donde los principales afectados son siempre los pueblos negros, indígenas y los campesinos”, dijo Gómez.
Actualmente, el monocultivo de palma africana en Honduras se extiende sobre un área de unas 160 mil hectáreas, y hay nuevos proyectos para duplicar esta cantidad, amenazando los territorios de la Mosquitia.
Mientras tanto, se estima que no menos de 300 mil familias campesinas hondureñas no tienen acceso a la tierra, que la mitad de la población rural sobrevive con menos de 1 dólar diario, y que el país sigue sufriendo un fuerte déficit de producción de alimentos.
Estrategias comunes de lucha, f ortalecer alianzas
Al concluir las diferentes exposiciones se organizaron mesas de trabajo en las que los participantes se involucraron en un profundo y enriquecedor debate, sentando posiciones en vista de darle seguimiento a la temática de la expansión de la palma africana.
“Debemos unirnos y crear alianzas, tanto nacional como internacionalmente, planteando estrategias que vinculen más y con mayor fuerza los tantos ejemplos de resistencia a este modelo que existen en el continente”, enfatizó Alfredo López, subcoordinador de la OFRANEH.
Finalizando la actividad, los representantes de las redes internacionales, que durante dos días analizaron en profundidad la temática de la expansión del modelo agroexportador en América Latina, dieron lectura a un pronunciamiento de solidaridad con el pueblo hondureño en lucha, al tiempo que exigieron el cese de la represión y el fin de la inercia de las instituciones.
“Tanto en la actividad de hoy como en a reunión interna de las redes internacionales, en la que participó la Rel-UITA, se evidenció la necesidad de continuar con la articulación entre movimientos”, dijo Lizzie Díaz, integrante del Secretariado Internacional del WRM.
La clave del éxito de estas luchas “la tienen los pueblos, que se enfrentan a diario a los grandes grupos económicos nacionales y a las corporaciones internacionales, que acaparan tierras, desplazan y destruyen comunidades.
Hoy más que nunca debemos fortalecer estas luchas, haciéndoles sentir que no están solos, que hay miles de ojos puestos en lo que está pasando”, concluyó./ Fuente: Rel-UITA

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Empresa de energía renovable generará 1,800 kilovatios en Honduras

13 de Agosto de 2014

10:00PM   – Redacción:  redaccion@laprensa.hn Gobierno hondureño destinó 205 millones de lempiras para que Fedepalma cultive 125 mil hectáreas.

Choloma, Cortés, Honduras.

El presidente Juan Orlando Hernández inauguró ayer una planta que genera energía renovable empleando palma africana.

La nueva empresa Geopalsa tiene capacidad de producir 1,800 kilovatios (2,100 KVA) y sus representantes aseguran que la energía que ofrecen es constante y pueden abastecer de electricidad sin interrupción las ocho mil horas del año.

Héctor Castro, directivo de Geopalsa, expresó que, por medio del proyecto, más de 400 personas productoras de materia prima se han convertido en generadores de energía, lo que representa un apoyo y crecimiento económico para ellos.

“Unas 52 cooperativas se formaron con todos los socios de esta nueva empresa y estamos muy complacidos de tener ya un comprador directo de más de la mitad de la energía que producimos. Nos hemos ido perfeccionando con los años y la planta que inauguramos es esfuerzo de hondureños; toda la tecnología fue integrada por nosotros”.

Castro añadió que se invirtieron unos tres millones de dólares (más de 60 millones de lempiras) en la creación de la empresa.

La fabricante de concentrados Aliansa comprará el 60% de la energía renovable que genere Geopalsa.

Ángel Pérez, representante de Alizansa, dijo que la electricidad obtenida por medio de biomasa tiene dos grandes cualidades: ayuda a producir alimentos balanceados más limpios y se trata de un proyecto que provee estabilidad energética.

Apoyo del Gobierno

Durante su discurso, el presidente Juan Orlando Hernández dijo que ha destinado L205 millones para que la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite pueda seguir trabajando y cultive más de 125 mil hectáreas de palma.

“Le apostamos al agro en Honduras y mi compromiso es con hombres y mujeres dedicados a cultivar palma. Estoy para apoyarlos. A los ambientalistas quiero pedirles que no se alarmen. También hemos creado un fondo para la protección de las áreas de reserva y cuencas de agua, así que no se afectará nada; al contrario, lo reforzaremos”, expresó el mandatario.

 

Fuente: http://www.laprensa.hn/honduras/valledesula/738086-96/empresa-de-energ%C3%ADa-renovable-generar%C3%A1-1800-kilovatios-en-honduras

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Bajos precios del aceite afectan a los palmeros

6 julio, 2014 – 6:38 PM

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Los exportadores de aceite de palma de Honduras se muestran preocupados porque, al primer semestre del año, los ingresos en divisas son menores comparados con el mismo período del año anterior, pese a que los volúmenes de producto esta vez han sido mayores.

Unos 22 millones de dólares menos han entrado este año por exportación de aceite de palma, en comparación con el primer semestre del 2013.

La baja se debe a la caída del precio en el mercado mundial, explicó el presidente de los palmeros, Héctor Castro, quien se quejó que el primer semestre del 2014 se cerró con un volumen mayor de exportaciones, en contraste con un menor ingreso de divisas por la baja en el valor.

No obstante, confió que, “esperamos recuperar el precio y tener un cierre mejor en generación de divisas y también en cantidades exportables”. Durante 2014 se exportaron alrededor de 500,000 toneladas.

En divisas esta vez entraron alrededor de 208 millones de dólares, mientras el 2013 para este mismo período la cifra fue mayor a los 230 millones exportados, contrastó.

La producción de palma ha recibido el apoyo del gobierno actual que creó un fideicomiso por 1,500 millones de lempiras para el sector agrícola, de los cuales el 70 por ciento es para la siembra de nuevos cultivos de palma aceitera y caña de azúcar. (JB)

Fuente: http://www.latribuna.hn/2014/07/06/bajos-precios-del-aceite-afectan-a-los-palmeros/

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Buscan legalizar más de 20,000 manzanas para sembrar palma en Honduras

4 de Julio de 2014

04:39PM   – Redacción: Bessy Lara. La Prensa bessy.lara@laprensa.hn

Unos 10 mil campesinos de Honduras serían beneficiados con la adjudicación de las tierras en Cortés, Yoro y Santa Bárbara.

San Pedro Sula, Honduras.

Con el objetivo de expandir la siembra de palma africana se busca legalizar alrededor de 20 mil manzanas de tierra ubicadas en Cortés, Yoro y Santa Bárbara. La iniciativa beneficiaría a más de 10 mil pequeños productores.

El sector palmero es el tercer mayor aportante de las agroexportaciones nacionales, con una participación de 11.5%. Solo el año pasado se enviaron 323,938.5 millones de kilos de aceite de palma, lo que generó $286.4 millones en divisas.

Sin títulos no hay contrato

Los empresas del rubro han ofrecido contratos a los campesinos para la siembra de palma, pero les exigen que sean acreedores de las tierras para finiquitar la negociación.

“Estamos luchando porque el Estado nos ceda el poder de las tierras en las que estamos cultivando desde hace más de 30 años. Es justo que tengamos los papeles que nos acreditan como dueños”, manifiesta Ruberto Borjas, secretario general de la Federación Nacional de Campesinos de Honduras (Fenach).

Borjas dice que esperan una pronta respuesta de las autoridades en este tema. De lo contrario perderán el contrato que les ofrece la industria.

“El presidente de la República, Juan Orlando Hernández, nos prometió titular las tierras a través del Instituto Nacional Agrario (INA)”, sostiene Borjas.

Los campesinos se reunieron ayer con los representantes de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y del INA para conocer los avances en la titulación de las 20 mil manzanas.

Wilfredo Hernández, jefe de servicios legales de la SAG en la zona norte, indica que se ha creado una comisión para investigar si las tierras se pueden adjudicar o no.

“Deseamos ayudar a los campesinos que quieren trabajar, pero hay que garantizar la seguridad jurídica de las inversiones que se hacen en el país. Investigaremos cada caso de forma particular y determinaremos si las tierras que ellos reclaman son propiedad del Estado para proceder a la titulación”.

Asegura que si las tierras están en áreas forestales o son privadas no se podrá proceder con la legalización.

“Lo que trataremos es de comprarlas para no detener el proyecto que busca incrementar los cultivos de palma. Los fondos se obtendrán del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi)”, concluye Hernández.

 

Fuente: http://www.laprensa.hn/economia/laeconomia/726008-96/buscan-legalizar-m%C3%A1s-de-20000-manzanas-para-sembrar-palma-en-honduras

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Honduras: Exhumación de campesinos asesinados y el negocio palmero de Dinant

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Tocoa, Colón (Conexihon).- El viernes pasado (20/6) la Plataforma Agraria Regional del Valle del Aguán difundió un comunicado, en el cual califica de “ilegítimo, turbio y manipulado” el proceso de exhumación de osamentas de campesinos, que han sido asesinados en el marco del grave conflicto agrario que ha ensangrentado esta región al noreste de Honduras.
La exhumación de los primeros 15 cadáveres está a cargo de la Unidad especial de investigación de muertes violentas en el Bajo Aguán, que fue creada en abril de este año por el Fiscal general Óscar Chinchilla y que está dirigida por Javier Guzmán, jefe de la Fiscalía de Homicidios de Tocoa, con el propósito declarado de esclarecer decenas de asesinatos cometidos durante los últimos 5 años y que han quedado en total impunidad.
“Ya no podemos hablar de que hay impunidad, porque se están investigando los casos. De hecho, vamos a ver resultados muy pronto”, dijo Guzmán a medios nacionales. El sorprendente optimismo mostrado por el jefe de la Fiscalía de Homicidios de Tocoa choca con la trágica realidad del Bajo Aguán, donde los intereses de unos pocos terratenientes y productores palmeros han privado a miles de familias campesinas del derecho al acceso a la tierra, a la alimentación y a una vida digna.
De acuerdo con la Plataforma Agraria, detrás de esta maniobra de la Fiscalía se ocultaría la intención de satisfacer intereses mezquinos de los grandes acaparadores de tierra, limpiando su imagen a nivel nacional e internacional, para que puedan volver a tener acceso a los fondos millonarios de la cooperación. “Es claro que el único propósito de esta Unidad especial es limpiar la imagen de Corporación Dinant ante el Banco Mundial y la comunidad internacional, criminalizando el sector campesino como lo han hecho por más de tres años”, denunciaron las organizaciones campesinas.
Los ojos del mundo centrados en el Bajo Aguán 
El año pasado, el Compliance Advisor Ombudsman (CAO), el órgano fiscalizador interno de la Corporación Financiera Internacional (CFI), entidad adscrita al Banco Mundial, realizó una profunda investigación en la zona del Bajo Aguán.
En su informe final evidenció la grave situación del Bajo Aguán, y pidió a la CFI suspender el desembolso de 15 millones de dólares a Corporación Dinant, cuyo presidente es el terrateniente y productor palmero Miguel Facussé Barjum, para la expansión del cultivo de palma africana. Unas 70 organizaciones, tanto nacionales como internacionales, respaldaron dicho planteamiento.
Durante los últimos años, estas organizaciones han venido monitoreando constantemente la situación de derechos humanos en el Bajo Aguán, entre otros, a través de una misión de verificación internacional de derechos humanos en marzo de 2011, una audiencia temática ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington en octubre de 2011, una audiencia pública internacional sobre la situación de derechos humanos en mayo de 2012, y varias gestiones de apoyo a las diligencias realizadas por el CAO en 2013 y 2014.
La denuncia de la grave crisis de derechos humanos en el Bajo Aguán hizo que, el 14 de abril de 2011, la empresa EDF Trading, subsidiaria en Londres de la sociedad anónima francés de capital público EDF SA e integrante de EDF Group, renunciara a la compra de créditos de carbono en el Bajo Aguán a la empresa Exportadora del Atlántico SA, división agrícola de Corporación Dinant.
Esta decisión del gigante energético francés representó un segundo duro golpe en pocos días para las empresas de Miguel Facussé. Pocos días antes y después de analizar en profundidad la situación del conflicto agrario en el Bajo Aguán, la Sociedad Alemana de Inversión y Desarrollo (DEG) -que es parte del estatal Banco de Crédito para la Reconstrucción (KfW Bankengruppe)- decidió retirar un financiamiento de 20 millones de dólares a la Corporación Dinant.
“Existen casos claros de la participación de los guardias de seguridad en el asesinato de campesinos y existe desesperación por parte de Corporación Dinant en limpiar su imagen. Por lo tanto, los movimientos campesinos del Aguán desconocemos y rechazamos  cualquier informe presentado por la Unidad especial de investigación, ya que conocemos su confabulación con los terratenientes”, cita el comunicado de la Plataforma Agraria.
Las organizaciones campesinas pidieron la suspensión inmediata de las exhumaciones “hasta tener el  consentimiento y acompañamiento de los familiares de las víctimas, y la participación de médicos forenses internacionales propuestos por las organizaciones campesinas y los familiares”.
Asimismo, exigieron transparentar las fuentes que están financiando la Unidad especial de investigación, y denunciaron el aparato de inteligencia militar, asesorado por el Comando de Operaciones Especiales del ejército de Estados Unidos, que tiene el propósito de “seguir criminalizando la lucha de las organizaciones campesinas por el acceso a la tierra”.
Finalmente, la Plataforma Agraria hizo un llamado a los organismos nacionales e internacionales defensores de derechos humanos, para que se mantengan en alerta ante la estrategia de manipulación que pretende hacer creer a la comunidad internacional que el asesinato de campesinos “no es producto de la represión policial, militar y paramilitar”, ni que está relacionado con los terratenientes y productores palmeros./Honduras: Exhumación de campesinos asesinados y el negocio palmero de Dinant.

Fuente: http://conexihon.info/site/noticia/derechos-humanos/conflicto-agrario-y-minero/honduras-exhumaci%C3%B3n-de-campesinos-asesinados-y

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El MUCA asegura que sí hay tierras disponibles

17 de Junio de 2014

11:06PM  –  Redacción   

Gobierno ofrece una planta procesadora de 200 millones a cambio de no dotarles de más tierras porque no hay.

El conflicto agrario en el Bajo Aguán es uno de más prolongados y sangrientos de la historia.
El conflicto agrario en el Bajo Aguán es uno de más prolongados y sangrientos de la historia.

Tegucigalpa, Honduras

El Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), tendrá hoy una asamblea extraordinaria para analizar la propuesta del gobierno orientada a dotarles de una planta procesadora a cambio de las tierras que les adeuda.

Fue el director del Instituto Nacional Agrario (INA), Ramón Lara Bueso, quien reveló en exclusiva a EL HERALDO que, ante la imposibilidad de conseguir tierras en Colón, se ha decidido proponerles un financiamiento de 200 millones y la gestión para que los campesinos adquieran una planta industrial para el procesamiento de la fruta de palma africana.

El funcionario fue claro al señalar que el gobierno de Juan Orlando Hernández, aunque tenga voluntad, no puede cumplir con la dotación de las siete mil hectáreas de tierra comprometidas en abril de 2010 por el gobierno de Porfirio Lobo Sosa en un afán desesperado por ponerle fin al conflicto agrario.

“No más tierras porque no hay. Estamos hablando de una posibilidad que no existe; en la zona del Aguán no hay, definitivamente. Hemos estado investigando y no hay ninguna posibilidad”, dijo Lara Bueso.

Sobre el particular, Raúl Ramírez, secretario de organización del MUCA, dijo a EL HERALDO que hoy van a analizar la propuesta del gobierno pero adelantó que ellos han investigado por su cuenta y, en efecto, sí hay tierras disponibles para la compra. Es cuestión de que el gobierno tenga voluntad política para entrar en negociaciones, dijo.

“Sí podemos conseguir tierras y fértiles. Hay tierras para el lado de Trujillo, Tocoa, Sonaguera, sí se pueden conseguir entre 600 y 900 hectáreas”, dijo el representante del MUCA.

Estas tierras, dijo, “están en manos de pequeños empresarios que las ponen en venta y sí se puede negociar, ellos están dispuestos a venderlas”.

Puso como ejemplo que un dirigente del asentamiento La Lempira, finca que fue propiedad del empresario Miguel Facussé, anduvo buscando “50 hectáreas y le apareció un cliente que le dijo: te vendo 160 hectáreas, otro le dijo: te vendo 107”.

Para el secretario de organización del MUCA, “lo que se necesita es voluntad para comprar porque tierras para comprar hay suficientes”. Sin embargo, la propuesta del gobierno de dotarles de una planta procesadora será analizada hoy.

Conflicto que no termina

Fue en diciembre del 2009, en el marco de la crisis política, que unas 3,500 familias se tomaron 27 fincas propiedad del empresario Miguel Facussé.

Eso significó el origen de un prolongado conflicto agrario, el más sangriento de la historia, que ha generado -en los últimos cinco años- 115 muertos en el Aguán, la mayoría campesinos.

En abril de 2010, el presidente Porfirio Lobo Sosa firmó en casa de Gobierno un Acta de Compromiso con el MUCA que significó la entrega inmediata de cuatro mil hectáreas cultivadas de palma africana distribuidas en siete fincas.

El compromiso era entregarles otras siete mil en un año, pero el gobierno no cumplió, como tampoco lo hizo con las promesas sociales en los campos de la educación y la salud.

A cambio, los campesinos desalojaron veinte fincas y se replegaron en las siete acordadas. Luego del acuerdo en Casa de Gobierno, el MUCA se dividió supuestamente por discrepancias internas. De esta forma surgió el Movimiento Auténtico Renovador Campesino del Aguán (MARCA), que quedó ubicado en la margen izquierda del río con más de dos mil familias y con tres fincas: Marañones, Isla Uno e Isla Dos.

Posteriormente, un fallo de un tribunal de primera instancia les favoreció con dos fincas más: La Trinidad y la San Esteban, pero fueron desalojados luego de que un tribunal de alzada dejó sin lugar el primer fallo.

En la margen derecha quedó asentado el MUCA, con unas mil familias y en cuatro fincas: La Confianza, La Aurora, La Concepción y La Lempira.

Luego provino una negociación engorrosa con el empresario Facussé en torno al precio de las tierras, que al final quedó en 135 mil por hectárea.

El gobierno les concedió un préstamo a los campesinos por más de 500 millones a 15 años plazo y a una tasa preferencial del seis por ciento, incluidos tres años de gracia sin perjuicio de los intereses que sí están pagando.

El empresario Facussé recibió el dinero y se deshizo de cuatro mil hectáreas.

Los campesinos están demandando una readecuación de la deuda porque están pagando 20 millones anuales solo en intereses y poco les queda, según dicen, para el sustento de las familias.

Fuente: http://www.elheraldo.hn/pais/720553-331/el-muca-asegura-que-s%C3%AD-hay-tierras-disponibles

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