EL AVE FÉNIX DEL PERIODISMO

O LOS CÍRCULOS INCONCLUSOS DE DAVID ROMERO —SEGUNDA PARTE—

El golpe de Estado de 2009 resultó de gran ganancia para mucha gente, inclusive para Manuel Zelaya, quien a pesar de la difícil situación que le tocó vivir en la Embajada brasileña en septiembre de ese año, vio renovado su liderazgo con un sector con quien de otra forma, quizás, habría pasado como un caudillo más, de los muchos que produce la política nacional.

Ganó la oligarquía con el golpe de Estado, al quitar las frágiles barreras que impedían incrementar el modelo neoliberal extractivista; ganó el gobierno de Estados Unidos al ensayar un modelo de golpe suave que ha luego perfeccionado en el resto del continente, especialmente con los países del Socialismo del siglo XXI; ganaron también muchos periodistas acostumbrados al chantaje con micrófono y cámara, como Esdras Amado López, que pasó de ser dueño de un canal de tercera, a ser dueño de un canal de tercera con mucha audiencia que le permitió ganar luego la primera diputación del partido de Manuel Zelaya y en el proceso, hacer «algo» de dinero. Si alguien perdió en todo caso, es el pueblo, ese pueblo que parece siempre pierde.

En ese momento de desesperación, cuando los medios corporativos repetían hasta el cansancio que aquí nada pasa, nos agarramos de lo que fuera necesario para mantener un poco de esperanza. Se nos había vendido la idea de que el Golpe era posible revertirlo y para eso salimos a las calles y aguantamos gas y garrote. Y luego, cuando esa movilización entorpecía las negociaciones de Cartagena y San José, usaron nuestros medios para mandarnos de regreso a casa, advirtiéndonos de horribles masacres de contravenir el Toque de queda ciudadano que se convocó desde la embajada de Brasil. Todo para el bien de la democracia.

En ese contexto resurge de las cenizas David Romero Ellner.

Foto Honduprensa.wordpress.com

Foto Honduprensa.wordpress.com

Romero Ellner acababa de salir de la cárcel luego de cumplir la mitad de su condena, que por lo demás llevó en condiciones muy favorables cuando las comparamos con lo que es estar preso en Honduras. De Támara pidió traslado a la granja penal de Comayagua, en donde contaba con un lugar especial adentro de la granja y de donde le era más fácil trasladarse en visitas abiertas a la casa de sus padres en Siguatepeque. «Salía cuando quería —nos reporta una fuente cercanas al periodista— y solo cumplía con reportarse».

Al salir en libertad condicional, Romero se incorporó a trabajar en Radio Globo, a pesar de mantener vigente la condena accesoria de inhabilitación absoluta que debía continuar hasta 2014, cuando cumpliera los diez años de la condena principal. La pena deinhabilitación absoluta, según el código penal vigente en su artículo 48, «produce lapérdida definitiva de todos los honores, empleos y cargos públicos que tuviere el penado aunque fueren electivos y, además, implica la incapacidad para obtener aquellos o cualesquiera otros y la de ser elegido para cargos públicos durante el tiempo de lacondena».

Es importante remarcar que aunque David Romero estuviera afuera de la cárcel, seguía siendo un convicto en libertad condicional y no estaba habilitado para ejercer el periodismo. Precisamente ese fue el argumento que las organizaciones feministas usaron para decir que Romero Ellner no contaba con el derecho para trabajar como director de noticias de Radio Globo.

Sin embargo, y dadas las muchas influencias que Romero Ellner tiene —uno de sus hijos es ahijado del general Hung Pacheco, ex comandante de las Fuerzas Armadas—, logró burlar ese impedimento y se incorporó a trabajar en Radio Globo, y allí lo sorprendió el 28 de junio de 2009.

No nos corresponde juzgar el papel que jugó Radio Globo durante el golpe de Estado de 2009. Como manifestamos antes, todos los medios nacionales cerraron filas ocultando lo que pasaba en el país y fueron pocos los que se la jugaron al lado del pueblo hondureño. Cabe preguntarse, sí, cómo siendo la situación de Romero Ellner tan vulnerable legalmente, nunca se le tocó durante ese tiempo. Estando aún en libertad condicional, bastaba un incidente cualquiera para mandarlo de regreso a la cárcel a cumplir su condena que aún estaba vigente. ¿Quién protegió tanto a Romero Ellner y por qué lo protegieron?

De derecha a izquierda, Esdras Amado López, Manuel Zelaya Rosales y David Romero. Foto diario La Prensa.

EL GOBIERNO DE LA UNIDAD NACIONAL

Con la llegada a la presidencia de Porfirio Lobo Sosa en 2010, Romero Ellner encontró la oportunidad para reconstruirse en lo económico. Ya lo había hecho políticamente durante el último semestre —a lo menos eso pensaba él— ahora tocaba capitalizar sus contactos y amistades.

Los contratos con casa presidencial comenzaron a llegar a Radio Globo en el 2010, en la medida que Romero Ellner intensificaba su campaña para desmovilizar al movimiento social que seguía aún en las calles. La desmovilización, en ese sentido, debía pasar por crear la división interna del FNRP, algo que por las características propias de la Resistencia no debía ser muy difícil y para lograrlo se usaron los mismo medios que en su momento sirvieron para aglutinar la movilización popular.

Veamos, para el caso, la nota publicada en el libro Honduras, crónicas de un pueblo golpeado, publicado en 2013 por Casasola Editores, en el cual en la página 198 está la nota «Los desamores de la Resistencia: 20 de mayo de 2010», y en donde hace reflexión de la campaña iniciada ese día por David Romero Ellner en contra de la dirección del FNRP.

Dice la nota:

Las declaraciones de hoy de Radio Globo en los distintos espacios (9am, 11am, 1pm, 4pm) acusando a la dirección del FNRP de traidores a la resistencia por «haber mantenido una entrevista con cierto gerente de una radio golpista», son absurdas. Rasel Tomé, Juan Barahona y hasta el mismo Rafael Alegría vertieron declaraciones desde el FNRP, tratando de explicar lo acontecido, pero no fueron oídos por los todopoderosos locutores de la radio, quienes horas después mantenían la misma acusación sin fundamento, basados únicamente en un rumor, sin presentar fuente alguna.

Lejos de aportar a la tesis de traición, las acusaciones de Radio Globo se fueron desgastando en sí misma, en la medida que daban uso de burdas estrategias para desvirtuar los argumentos de los atacados. Para el punto pongo como ejemplo la «Última Hora» del espacio «Interpretando la Noticia», quienes denunciaron, al mejor estilo Canahuatti, el viaje «a espaldas de la base», de la dirección del frente de resistencia para reunirse en República Dominicana o Venezuela (la fuente no les confirmó) con Manuel Zelaya Rosales.

Dicha acusación absurda, pues un boleto de viaje no puede constituir prueba de traición al movimiento, se contradice en sí misma. Minutos antes los mismos periodistas de la Globo acusaban a la dirección de la resistencia de estar actuando a espaldas del «autentico líder Manuel Zelaya Rosales» y luego los acusan de traición por ir a reunirse con él.

Es difícil entender lo que quieren los periodistas de Radio Globo, pues saben bien que en las condiciones de hostigamiento y represión de que es víctima el FNRP, no puede someter a los medios cada una de sus acciones y estrategias. Hacer eso, sería darle las herramientas necesarias para que los cuerpos represores del Estado se preparen para boicotear la lucha.

Da la impresión, más bien, que lo que buscan es generar una división y desconfianza entre la base del FNRP y su dirigencia, que permita a oscuros personajes surgidos a partir de la fractura, negociar con la oligarquía las condiciones de una Asamblea Nacional Constituyente que, ahora, hasta el mismo Pepe Lobo acepta.

La radio creció en 2010 y surgió TV Globo. Y Romero Ellner pudo por fin sentirse seguro, después de unos años tan difíciles. Se fue a Europa de vacaciones con toda su familia, cambió carros y terminó de pagar sus dos propiedades, una en Comayagüela y la otra en Valle de Ángeles.

Mientras, la Resistencia se desgastaba en discusiones bizantinas.

Lobo y Romero se hicieron buenos amigos durante los años de la presidencia de Rafael Leonardo Callejas —ahora preso por corrupción en Nueva York—, cuando Lobo era director de CODEFOR y Romero comenzaba su carrera como periodista aliado al gobierno nacionalista.

Luego que las elecciones de 2009 consolidaron el golpe de Estado, era clara la ruta para convertir al entonces Frente Nacional de Resistencia Popular en un partido político. Romero jugó un papel importante en el proceso de desmovilización popular, minimizando y difamando a los que contrariaban la propuesta oficial de Manuel Zelaya o los intereses de la radio a la que debía su resurgir.

Queda en la memoria el reclamo hecho en 2011 por el colectivo Artistas en Resistencia en solidaridad con la Organización Política Los Necios, cuando Romero Ellner dijo, en relación al periodista Dick Emanuelson y a la OPLN: «es un pequeños grupo, no representativo y que sólo mierda habla y al que si siguen en esto se las verán conmigo».

Manuel Zelaya Rosales, consciente de tener a los medios corporativos en su contra, sabía además que estaba en deuda con los periodistas que le mantuvieron la trinchera de los medios de comunicación durante los años de Lobo Sosa y los premió lo mejor que pudo. Las papeletas de diputados se llenaron de comunicadores, algunos lograron salir electos —menos Romero Ellner, que contaba aún con la inhabilitación absoluta que le impedía optar a un puesto público y aunque buscó con su amigo Lobo Sosa el indulto presidencial a la condena de 10 años que terminaba en 2014 por el delito de violación, fue el Centro de Derechos de las Mujeres que le impidió que lo lograra.

Cuando las feministas se enteraron de la intención electoral de Romero Ellner y conociendo la popularidad que había alcanzado en la resistencia, se movilizaron de inmediato a la Secretaría de Derechos Humanos para bloquear sus intentos, que de haber tenido éxito habría logrado hacerse —seguramente— con la diputación por el Partido LibRe.

Mario Zelaya enfrenta un proceso por el desfalco de más de 7,000 millones de lempiras. Foto diario La Prensa

MARIO ZELAYA Y LAS AMBULANCIAS DEL IHSS

La extorsión ha sido siempre una práctica en el periodismo nacional. Muchas han sido las denuncias contra conocidos periodistas que levantan campañas adversas a instituciones o personas con el propósito de que estos le paguen una compensación económica —publicidad, le llaman— y así ahogar el escándalo sin mayores consecuencias.

Y aunque no nos consta que el periodista Romero Ellner sea un extorsionador del micrófono —y no es nuestra intención acusarlo de tal cosa—, recordamos sí la campaña levantada en contra de la compañía telefónica Tigo.

Muchos rompimos los ships de los celulares Tigo haciendo caso al llamado abierto de boicot que inició Romero Ellner en contra de la empresa «golpista» que, cuando comenzaron a pautar en la radio, dejó de ser enemiga de la Resistencia.

Y será por la práctica que comparten los medios de comunicación en este país —o por mantener los contratos de publicidad con el Seguro Social—, que pasó desapercibida la conferencia de prensa dada por el entonces todopoderoso director del Seguro Social, Mario Zelaya, al periodista César Silva, en donde le increpa preguntándole por las 10 ambulancias sobrevaloradas que juntas representan un desfalco de más de 15 millones de lempiras y el doctor Zelaya le responde diciéndole que «el ingeniero Raúl Alvarado (gerente de la empresa que ganó la licitación) me llamó anoche y me dijo que un periodista de Radio Globo le había pedido 400 mil lempiras para no hacer bulla con el tema de las ambulancias».

Mario Zelaya nunca dijo quién era ese periodista extorsionador, manifestó en su momento que se negaba a pagar el chantaje y  llevó la denuncia en contra de Radio Globo y Globo TV al Ministerio Público, sin mucho éxito, pues poco después fue destituido —aún guarda prisión esperando juicio— y la institución completa intervenida el 15 de enero de 2014.

En una entrevista concedida por un ex-empleado de radio Globo que pidió mantener su nombre en el anonimato por temor a las represalias, nos dijo que la información de las ambulancias les llegó a la radio cuando uno de los ofertantes en la licitación de compra de las ambulancias del IHSS, molesto porque no ganó y luego de enterarse del «movidón» que había de por medio, buscó a David Romero, se reunió con él y le presentó todo el detalle del acto de corrupción que hubo con esas ambulancias.

Rigoberto Cuéllar, fiscal adjunto del MP. Foto diario El Heraldo

DE LAS AMBULANCIAS A LOS CUÉLLAR

«Absolutamente todas las personas jurídicas o naturales que indirecta o directamente tienen que ver con el caso del Seguro Social están siendo investigadas y  de encontrarse elementos probatorios suficientes para promover un requerimiento fiscal se hará sin miramientos de ningún tipo» —manifestó el 11 de julio de 2014 el fiscal adjunto Rigoberto Cuéllar, quien dijo estar en la capacidad de dar con el paradero de los que despilfarraron más de cuatro mil millones de lempiras (sic) del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), alertando que desde adentro de la institución «se está filtrando información y cuando salen las órdenes de captura, las personas acusadas se dan cuenta antes de que lo supiesen las propias autoridades y las personas proceden a fugarse».

La investigación del desfalco del Seguro Social estaba a cargo del abogado Roberto Ramírez Aldana, quien contaba por su parte con una carrera meteórica: de ser el fiscal a cargo de allanar y confiscar las urnas que el presidente Zelaya pensaba usar para la consulta popular del 28 de junio de 2009, pasó a ser Director de Fiscales, nombrado gracias a las influencias de Roberto Micheletti quien pensaba que contaba con los elementos necesarios para hacerlo con el puesto de fiscal adjunto en 2013, pero se impuso la fórmula de los abogados Óscar Chinchilla y Rigoberto Cuéllar a la cabeza del Ministerio Público.

Cabe recordar aquí que Rigoberto Cuéllar está casado con la ex-fiscal Sonia Gálvez, quien fue una de las fiscales que llevó el caso que terminó en la condena a 10 años de prisión de David Romero Ellner en 2004.

Ramírez pensaba que podía hacerse con el puesto de Fiscal Adjunto y para eso compartió con Romero los detalles de la investigación por soborno que involucra a Cuéllar, quien con la asistencia del abogado Roberto Darío Cardona, actualmente en prisión, supuestamente solicitó 200 mil dólares a empresarios miembros de la junta directiva del Seguro Social, con la promesa de mantener sus nombres alejados de la causa legal que en ese momento se llevaba.

Pero Romero Ellner comete el error de llevar lo que era —hasta ese momento— un caso profesional, a lo personal, cuando el el 27 de febrero de 2014 y de la misma manera que antes lo hiciera con la dirigencia del FNRP, con los Necios o con Tigo, según lo manifiesta la abogada Sonia Gálvez «en un claro afán de represalia por lo sucedido hace diez años, el señor David Romero Ellner comenzó a difamarme en su programa «Interpretando la Noticia», el cual transmite por Globo TV y Radio Globo, en horas de la tarde». Exhibiendo a la abogada Gálvez ante el público como una persona deshonesta, manipuladora y denigrándola como mujer.

El mismo abogado Cuéllar llegó al programa de Romero Ellner para hacer algunas aclaraciones sobre las acusaciones vertidas en contra de Gálvez el día anterior y al igual que sucedió en todos los casos que ya vimos, la campaña prosiguió en su contra.

Ex fiscal Sonia Gálvez, querelló a David Romero Ellner por difamación. Foto Honduprensa.wordpress.com

Dice la abogada Gálvez en la querella que ganó en contra de Romero:

El 24 de Junio de 2014, en horas de la tarde, me encontraba en el interior del café Vie de France en la colonia Tepeyac, en una reunión de junta directiva de padres de familia, cuando me percaté que en la mesa contigua se encontraba la esposa de David Romero Ellner con una cámara de video filmándome y expresando en voz alta injurias en mi contra con el claro objetivo que la gente que me acompañaba la escuchara, por tal razón le solicité, en la privacidad que permitía el ambiente, que por favor no me injuriara y que no filmara hacia la mesa porque la gente que ahí estaba no tenía porque resultar incomodada.

A los pocos minutos, de forma extremadamente violenta, irrumpió en el lugar el Señor David Romero Ellner profiriendo a gritos insultos y amenazas en mi contra, situación que de no haber sido por la oportuna intervención de mi personal de seguridad pudo haber llegado hasta la agresión física. Durante este incidente el señor David Romero Ellner en todo momento me decía que se las iba a pagar, hasta que lograron retirarlo de mi mesa mientras su esposa, la señora Lidieth Díaz Valladares a gritos me decía «corrupta».

Fue al siguiente día, 25 de junio de 2014, cuando comprendí el alcance de las amenazas del Señor David Romero Ellner, quien motivado por los sentimientos de rencor y odio que tiene hacia mi por haber sido una de sus acusadoras y por ende responsable de los años que guardó prisión, que tanto él como su señora Lidieth Díaz, dedicaron la mayor parte del tiempo de sus respectivos programas, y a diferentes horas (mañana y tarde) a proferir sistemáticamente y sin descanso, cuantas calumnias e injurias pudieron en mi contra, de mi esposo y de personas relacionadas con nosotros tanto en el ámbito profesional como personal. Llegando al extremo de imponerme el sobrenombre: «la sombra de la muerte», y exhibiéndome como una persona delincuente, perversa, manipuladora, traficante de influencias, inescrupulosa y tantos términos peyorativos que acreditaré en el momento procesal oportuno.

***

David Romero Ellner pasó gran parte del año 2014 denunciando sin mucho eco el desfalco de cerca de 7,000 millones de lempiras del Seguro Social, vinculándolo a la campaña presidencial de Juan Orlando Hernández. Pero fue hasta que Renato Álvarez, luego de volver de un viaje en Washington, tomó el caso en los canales de noticias de Televicentro que el movimiento de los indignados tomó fuerza.

Romero pretendió utilizar la crisis generada por las antorchas indignadas de la misma forma que utilizó la crisis del golpe de Estado de 2009, esta vez —y dado que la ley ya se lo permite—, capitalizar su popularidad en una candidatura adentro del partido LibRe. Pero ahora, a diferencia de 2009, está solo. Las circunstancias han cambiado. La Resistencia de 2009 no es la misma del movimiento generado en torno de los Indignados ni el partido LibRe es el mismo de 2012. Ahora Manuel Zelaya Rosales busca la reelección y cree tener lo que necesita para lograrlo. Y para ello debe llegar a acuerdos mínimos de gobernabilidad con Hernández, y el micrófono de Romero, incómodo ya para todos, comienza a serle molesto también a Mel.

Otra sería en la actualidad la situación del periodista si se hubiera abstenido de atacar desde su tribuna y de esa manera a la abogada Gálvez, pues el 20 de agosto de 2014 ésta le querelló por una serie de delitos de injuria y difamación que le llevaron luego a condena en noviembre de 2015. Públicamente el periodista argumenta que la condena llega como consecuencia de su denuncia al caso del Seguro Social. Sonia Gálvez por su parte asegura que las difamaciones en su contra llegan como un intento de Romero Ellner de arrastrarla en el desfalco del IHSS, como venganza personal por haberle encarcelado en 2004. Quizás ambos tienen razón. Actualmente David Romero Ellner espera el último recurso de la Corte Suprema de Justicia, que si falla en su contra le hará pagar con 10 años de prisión, una nueva condena que será el final de la carrera del periodista.

Origen: http://elpulso.hn/el-ave-fenix-del-periodismo-2/

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