Violencia contra hondureñas brota en Casa Presidencial

Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Tres mujeres detenidas y  varias golpeadas, entre ellas dos menores de edad fue el costo de la protesta que se desarrolló este miércoles en la capital hondureña, irónicamente las organizaciones defensoras de los derechos de las hondureñas se disponían a conmemorar el Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres.

Se trata de una acción que se repite por tercer año consecutivo, el 25 de noviembre, las organizaciones feministas salen a las calles a demandar por su seguridad, pero irónicamente, es justamente la Guardia de Honor Presidencial, Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas que las recibe con actos de violencia,

Según testimonios, los uniformados desalojaron a varias mujeres que se disponían a participar en una manifestación pacífica frente a Casa Presidencial, con uso excesivo de la fuerza, tomándolas por los pies, de los cabellos y literalmente arrastrándolas por la calle. Tres de las agredidas terminaron tirardas en la paila de una patrulla.

Al observar tremenda arremetida las demás mujeres comenzaron a tratar de dialogar con los agresores, logrando que les entregaran a las tres detenidas, ya golpeadas. Las agredidas fueron Evelin Cuellar, Merary Cuellar (15 años) y Alejandra Corea (5 meses de embarazo) del Centro de Estudios de la Mujer Honduras (CEM-H).

Doble violencia, “sin permiso” para protestar
En declaraciones a Conexihon, Evelin Cuellar narró la agresión que recibió por parte de los uniformados que custodian la Casa de Gobierno, dijo que “venimos a manifestarnos porque si nos respetaran nuestros derechos sería un día de celebración de la no violencia contra las mujeres”.
“Al llegar a la “Casa del Pueblo” nos encontramos con una gran cantidad de militares y policías, los que ordenaron que nos fueramos del lugar, pues que no tenían permiso de permanecer allí, por ende ellas les manifestaron que era el día de la no violencia y querían decirle a Juan Orlando Hernández que le ponga un alto a la violencia hacia las mujeres.
“Como queremos ejercer nuestro derecho a manifestarnos pacíficamente, ellos nos agarraron de brazos y pies, nos arrastraron de frente del lugar y nos subieron a una patrulla con mi hija menor de edad y una compañera embarazada, nos golpearon, uno de ellos me puso la bota militar en el pecho, a mi pequeña le dieron en la cara y a la otra la golpearon ya en la patrulla”, informó la feminista.
Las mujeres condenaron este Día Internacional contra la Violencia, la ausencia de acciones estatales al dejar en la impunidad más del 95% de los 4,267 femicidios perpetrados entre el 2003 y 2014, sumado a los más de 400 crímenes contra mujeres que se registraron en el 2015.
Las organizaciones de mujeres hondureñas consideran que la  “inoperancia estatal ante 5,758 delitos sexuales perpetrados contra mujeres y niñas entre 2013 y 2014 (Ministerio Público) en el país, donde solo el 5.8% tienen sentencia condenatoria y la mayoría se encuentra en la impunidad”.
Asesinado hermano de defensora
Paradójicamente mientras Cuellar era reprimida por los elementos policiales y militares, su hermano Selvin Lenin Cuellar (33) fue secuestrado y asesinado por desconocidos que dejaron su cuerpo abandonado en una hondonada junto a seis personas más, el lamentable hecho se conoció en la prensa nacional como “La Masacre en El Infiernito”.
Según se conoció a eso de las 4:00 de la mañana, los desconocidos irrumpieron en la casa de Cuellar, en la colonia 19 de septiembre de Comayagüela.
Entre los fallecidos se encontraban cinco jóvenes entre los 19 y 35 años, ayudantes de albañil, cobradores de buses y estudiantes. A Cuellar le sobrevivieron tres niños de 3,4 y 10 años.
Al recordar su pérdida, la voz de la mujer de pelo negro y tez trigueña se quebró, y lágrimas que asomaban de sus ojos expresó que “unos hombres sacaron a mi hermano de la casa, también sacaron seis más como él de sus propias casas entre ellos una muchacha”.
“Yo aquí manifestándome exigiendo un alto a la violencia, no queremos más muertos ni muertas en el país, porque no estamos en guerra, está bien solidarizarnos con otros países, pero me molesta, cuando no se hace nada en el nuestro para que ya no se derrame más sangre de hondureñas u hondureños”,
Cuellar se mostró fastidiada porque al dar la noticia en algunos medios de comunicación vierten juicios en contra de las victimas asegurando que “andan en cosas ilícitas o por territorios” añadió que “conozco a mi hermano, vivía para su esposa y sus hijos, era un luchador, peleaban para que la colonia siguiera sana, la lucha que yo hago en las calles, Selvin la hacía en su comunidad”, puntualizó.
“Quiero ser como mi mamá”
Por su parte, Merary Cuellar describió la agresión que recibió en horas de la mañana e indico que “uno de uniforme me pegó a mí en la cara, mi mamá me defendió, entonces nos golpeó a las dos, como se la querían llevar, ella se tiró en el suelo y yo también, nos arrastraron”.
Se dejan ver los raspones en los delgados brazos de la joven, prosiguió que “una policía me estaba doblando el brazo, me pagaron en la cara me dejaron morete, me golpearon el pie, me decían que me callara, que dejara de estar molestando, nos subieron a la patrulla, nos llevaban, pero las compañeras lograron que nos soltaran.
“Yo ando manifestándome, porque quiero ser igual a mi mami, defender los derechos, para que cuando yo tenga hijos puedan tener una vida digna y no les toque andar en la calle y que los golpeen por defenderse”, indicó la joven feminista.
Mujeres policías, agreden a otras mujeres
En tanto, Alejandra Corea exteriorizó que “veníamos entrando para esperar a las otras compañeras, los de uniformes nos dijeron que no podíamos hacerlo, que si pasábamos nos íbamos a tener a las consecuencias, les dijimos que era pacifico, entonces mando a llamar a los demás militares, nos empezaron a agarrar del pelo, nos golpearon, nos tiraron al piso, nos insultaron”.
Corea indicó que les dijeron a los miembros del ejército y policía que sabían que existían los derechos de la mujer, enseguida les ordenaron a cuatro mujeres policías que las golpearan porque al parecer consideraron que debían ser mujeres las que golpearan mujeres; las de azul que obedecieron la orden de agredir a las feministas, las de apellidos “Padilla”, “Bonilla y “Díaz” tres de las cuatro de las que  recibieron amenazas, esto sucedió aun subiendo a las manifestantes a la patrulla.
La joven explicó a la prensa que les informó a las agentes que está en estado de embarazo, “me dijeron que porque andaba aquí, entonces dijeron bajen a esa güirra (niña) vieja  que dice que está preñada, me tiraron de la patrulla y otra compañera me agarró para que no me golpeara.
Para las organizaciones feministas que integran la Plataforma 25 de noviembre, salir a las calles de las ciudades hondureñas es “para recordar a todas las mujeres y niñas víctimas de la violencia patriarcal y denunciar la ausencia de acciones por parte del Estado hondureño para detener la violencia machista,  pues se continúa viviendo la violencia estructural consecuencia de las relaciones patriarcales que nos vienen impuestas desde que nacemos”.
No obstante, -reconocen- que “oponerse a la violencia machista implica enfrentar el sistema capitalista patriarcal que se sostiene a costa de los golpes que recibimos, sobre el trabajo no reconocido que realizamos las mujeres y sobre la discriminación que día a día sufrimos”.
Fundamentalismos religiosos 
La Plataforma 25 de Noviembre también criticó las componendas de las iglesias y el gobierno al dejar que sus creencias religiosas y doble moral injieran en la política estatal, la cual, -señalan- “se ha puesto en evidencia cuando la Confraternidad Evangélica envío una carta al gobierno previo a la presentación del Examen Periódico Universal EPU expresó “si el gobierno ratifica el Protocolo Facultativo de la CEDAW, estará cometiendo el error de permitir una enorme injerencia extranjera sobre asunto internos”. Para estos grupos es injerencia extranjera adoptar convenciones y pactos internacionales que protegen los derechos humanos de las mujeres. De igual forma estos grupos anti derechos se han opuesto a la legalización de la anticoncepción de emergencia PAE. Esto sucede a pesar de que muchos países han recomendado al Estado de Honduras la ratificación del Protocolo Facultativo de la CEDAW, la legalización de la PAE y la despenalización del aborto en caso de violación e incesto”.
A esto se le suma, el hecho de que el proyecto de nuevo Código Penal pretende hacer grandes retrocesos en materia de derechos de las mujeres sobre todo en lo que tiene que ver con las violencias contra las mujeres y los derechos reproductivos, en el primer caso, con la mayoría de las penas conmutables para estos delitos, y en el segundo caso, con nuevos delitos que criminalizan aún más el ejercicio de la sexualidad y de la reproducción de las mujeres.
Presupuesto excluyente
Las mujeres organizadas también lamentaron el incremento de un 33% del presupuesto público para la Secretaría de Defensa, en los últimos tres años, mientras se disminuye el presupuesto de salud y no se asigna a las áreas de investigación de delitos contra las mujeres.
La Fiscalía de la Mujer continua con un presupuesto del 2% del total de los recursos asignados al Ministerio Publico; los juzgado especializados en violencia domestica continúan únicamente con el 0.98% del presupuesto de la Corte Suprema de Justicia; y el Instituto Nacional de la Mujer INAM únicamente el 0.001% del total del Presupuesto General de la República, indicaron.
Igualmente, condenaron los desalojos violentos contra las mujeres campesinas, indígenas y garífunas que atentan contra el derecho que tienen los pueblos a la consulta previa y a proteger sus bienes comunes y su territorio, que dan cuenta de más de 850 campesinas enfrentando procesos de judicialización entre el 2014 y 2015.

La Plataforma 25 de noviembre está integrada por: Centro de Derechos de Mujeres CDM, Centro de Estudios de la Mujer Honduras CEM-H, Centro de Acción para el Desarrollo de Honduras CESADEH, Vía Campesina, COHVISOL, CODIMCA, CONAMUCOPHN, Red de Mujeres de la Colonia Cruz Roja, Ramón Amaya Amador, Cantarranas, Ojojona, Santa Ana, M.D.C., Intibucá, Colectivo Matria, Doll, Red de Trabajadoras Domésticas, Red Nacional de Defensoras, JASS, Fundación Simiente, Alternativas y Oportunidades AYO.


Acciones similares de protesta se realizaron en San Pedro Sula, aquí compartimos el comunicado del Foro de Mujeres por la Vida:

Declaratoria del Foro de Mujeres por la Vida
Por nuestros sueños y derechos
Hoy 25 de Noviembre, Día Internacional  para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres; feministas y organizaciones  de la región norte y occidente del país, articuladas en el Foro de Mujeres por la Vida, salimos a las calles como un acto de nuestra histórica rebeldía, desafiamos  el miedo, el terror y las armas que el gobierno actual ha impuesto a nuestro pueblo y reencontramos nuestras voces transgresoras, para denunciar ante  los pueblos del mundo que:
1. La matria que soñamos las hondureñas cada día se aleja más de la realidad en la que el Gobierno actual ha convertido nuestro país y sobre todo la región nor-occidental de Honduras. Un país en guerra, donde nuestros cuerpos son utilizados como botines. Un Estado feminicida donde cada 13 horas una mujer es asesinada por ser mujer, donde 4 mil 460 mujeres han perdido la vida de forma violenta los últimos 11 años y en los primeros 7 meses del 2015 ya son 364 mujeres que perdieron la vida de forma violenta[1]. De estos crímenes   más del 90% de estos continúan en la impunidad. Una Honduras donde la inversión en armas y el fortalecimiento de los militares se prioriza sobre una seguridad verdadera y el respeto a los derechos humanos. ¡No más miedo disfrazado de seguridad!. ¡No más mujeres asesinadas, desparecidas, violentadas! ¡No más  ejércitos controlando nuestras vidas y comunidades. Nos oponemos a las armas,  a la violencia Estatal y a la dictadura de Juan Orlando Hernández.
2. Nuestros cuerpos son territorios sagrados, en los que solo nostras tenemos el incuestionable derecho a decidir. Denunciamos que en Honduras, iglesias fundamentalistas como la Confraternidad Evangélica y los Grupos Opus Dei,  pretender disminuir el marco de Derechos Humanos de las hondureñas, interviniendo en decisiones  como la aprobación de la Píldora Anticonceptiva de Emergencia, PAE; la aprobación del Protocolo Facultativo de la CEDAW y la interrupción libre del embarazo. Denunciamos que Honduras no es un Estado Laico, ya que los tres poderes responden a los intereses de grupos fundamentalistas y utilizan nuestros cuerpos para negociar poder, violando nuestra Constitución. Sin embargo nadie responde cuando Honduras es señalado como el país con más altos índices de embarazo adolescente  en la región. No se hace justicia por las 13 mujeres que murieron por la utilización de los óvulos de harina  y todas las que perdieron su vida, producto de la escandalosa corrupción en el  Seguro Social. Ni se toman medidas ante  los crímenes por violencia sexual que a diario sufren las mujeres y niñas. ¡Es tiempo de descolonizar nuestro cuerpo!  Y dejar claro que ¡Nosotras decidimos!
3. Al igual que nuestros cuerpos, los territorios son negociados, vendidos y asesinados. Las industrias extractivas, las ciudades modelos, la expropiación de nuestros territorios ancestrales a los pueblos originarios, la criminalización y persecución de las defensoras de los bienes naturales y comunes,  no son otra cosa que la colonización de Honduras. Exigimos la tierra que como hondureñas nos corresponde. “Si nos tocan la tierra nos tocan la sangre, si nos tocan la sangre nos tocan la tierra”
4. Las mujeres, somos la fuerza que mantiene las naciones. Trabajamos  en los espacios privados y públicos, sin que se reconozca nuestro trabajo, en condiciones discriminatorias y violentas, con salarios inequitativos e indignas, en condiciones que ponen en riesgo nuestra salud y vida. Denunciamos un gobierno que ha precarizado nuestros derechos como trabajadores con políticas que nos están matando mientras enriquecen a un pequeño grupo y pretende jugar con nuestra pobreza con acciones con el bono solidario, los fogones, etc. Dejamos claro que nuestros derechos no son negociables.
Las 16 organizaciones que desde hace 12 años luchamos juntas en el Foro de Mujeres por la Vida, unimos nuestras fuerzas a las de mujeres de todo el mundo, en especial nuestras hermanas sirias. Nos manifestamos en rebeldía y desobediencia frente a las armas, los ejércitos y las guerras. Nuestros cuerpos en las calles son la manifestación política más fuerte de un movimiento que es más grande que la lógica de saqueo y muerte del actual gobierno. Nos declaramos a favor de la vida, de la alegría y la esperanza.  Afirmamos que seguiremos caminando, luchando, soñando.

Día Internacional de Eliminación de la Violencia contra la mujer

El 17 de diciembre de 1999, a través de la resolución 54/134, la Asamblea General declaró el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, invitando a los gobiernos, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales a que organicen en ese día actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto al problema de la violencia contra la mujer que vemos que no obstante estas recomendaciones van en aumento bajo la mirada indiferente de los gobiernos que tienen la obligación de apoyar estas iniciativas de respeto a las mujeres y castigo ejemplar a quienes maltratan física y sicológica.
Este día fue instaurado en conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961), esa fue la razón de que el 20 de diciembre de 1993, la Asamblea General aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer recordando también la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradante, sobre todo en algunos grupos de mujeres que pertenecen a minorías como las mujeres indígenas, las refugiadas, las migrantes, las que viven en comunidades rurales o remotas, las indigentes, las mujeres recluidas en instituciones o detenidas, las niñas, las mujeres con discapacidad, las mujeres de edad y las mujeres en situaciones de conflicto armado, son particularmente vulnerables a la violencia.

, ,

  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: